sábado, 7 de marzo de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.8. Ciudades Europeas de la Cultura: la competitividad cultural

A partir de la iniciativa de Melina Mercouri, las Ciudades Europeas de la Cultura se constituyeron por acuerdo del Consejo Europeo de Ministros de (13-06-1985) para contribuir a la cohesión de los pueblos europeos. El artículo 151 del Tratado de Maastricht (1991) recogía la voluntad comunitaria de que la cultura ocupara un lugar privilegiado en la construcción europea, mediante la revalorización de la riqueza, la diversidad y las características comunes del patrimonio cultural compartido para un mejor conocimiento mutuo de los ciudadanos[103].

En el contexto de globalización cultural, inherente al tránsito intersecular, las ciudades patrimoniales europeas pugnaron por encontrar su modelo específico de identidad, a fin de posicionarse ventajosamente en el mercado de la competitividad cultural[104]. No podía extrañar que la potencial designación como Capital Europea de la Cultura (nuevo marchamo de identidad turística-patrimonial) se convirtiera en una meta estratégica a perseguir en horizontes temporales mediatos por ciudades de distinta condición patrimonial y turística. En la normativa Decisión 649/2005/CE, el Parlamento Europeo y el Consejo reforzaron el nivel competitivo del proceso de selección al promover a escala nacional la competitividad entre las ciudades del propio Estado miembro interesadas por la candidatura al título.

De 1985 a 2004, se designó una treintena de Capitales Europeas de la Cultura, entre las que se incluyeron las españolas de Madrid’1992, Santiago de Compostela’2000 y Salamanca’2002. Preparar integralmente estas ciudades, definir sus modelos turístico-culturales, proponer sus respectivas candidaturas y obtenerlas no fue tarea fácil, ni fruto de improvisación momentánea, conformándose en el modelo de trabajo a seguir para Cáceres, Córdoba, Málaga, Santa Cruz de Tenerife, San Sebastián, Segovia y Tarragona, candidatas postulantes reconocidas para el año 2016.

Conviene que los cacereños conozcan las condiciones que, contenidas en la normativa, habían de reunir las futuras candidatas a Capital Europea de la Cultura en 2016:

1. La designación como Capital Europea de la Cultura suponía el reconocimiento público internacional de la tradición cultural de esa ciudad en su dimensión europea, es decir, de las transferencias culturales recíprocas y demostrables de ida y vuelta. Objetivo urbano de primer orden que definía una nueva imagen de marca de la competitividad turística-cultural. Poner el acento en la “dimensión europea”, equivalía a responder a las cuestiones esenciales de ¿Qué podía añadir esa Capital Europea de la Cultura a la UE? y ¿Qué podía aprender Europa de esa ciudad?

2. Aspirar a tal distinción exigía la especialización cultural de las ciudades candidatas y la definición de cuantiosas inversiones públicas y privadas en infraestructuras y equipamientos culturales. Se asumía, por tanto, una responsabilidad compartida del Estado, de la Comunidad Autónoma y del Ayuntamiento, que habían de funcionar al unísono a la hora de diseñar los instrumentos institucionales de decisión y gestión, de aprobar planes de inversiones de edificios culturales y de planificar una programación cultural extraordinaria para el año en cuestión.

3. Activos culturales básicos del proceso eran el patrimonio cultural heredado, la vocación universitaria y su atractivo turístico como ciudades de congresos y eventos culturales. La función universitaria era fundamental como motor de cambio en la estrategia de posicionar a las ciudades medias del Patrimonio Mundial en el mercado de la competitividad cultural. A la Universidad le deben las ciudades patrimoniales, -Cáceres en especial- no sólo su carácter de ciudades de la cultura sino su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial.

4. Los ciudadanos, asociaciones cívicas, agentes sociales y empresariales, y poderes públicos urbanos debían superar la eterna complacencia provinciana de la recreación en las glorias pasadas, para comprometerse en aglutinar esfuerzos en torno al Plan Global de Ciudad Europea de la Cultura. Sobraban nostalgias históricas, visiones partidistas, revanchismo político y actuaciones urbanísticas deplorables, que sólo servían para deteriorar la imagen pública de la ciudad ante las instancias internacionales y los evaluadores europeos.

5. Para ello, se debía recurrir a la metodología socrática, con riguroso examen de conciencia sobre el reconocimiento de sus limitaciones, fragilidades, debilidades y amenazas (ironía), para poder construir sobre las fortalezas y oportunidades (mayéutica) un Proyecto Cultural de alcance que engranase con el modelo futuro de ciudad, valorando en su justa medida el tamaño demográfico, su dinámica poblacional, su situación económica, su diversidad funcional y su condición de capitalidad.

6. De nada servía atesorar recursos patrimoniales y añejas glorias del pasado, si no se definía con antelación el Modelo Cultural de Ciudad, mediante la planificación y gestión de políticas, planes y proyectos de ordenación integrada (urbanística, patrimonial, cultural, social, funcional, ambiental y turística)[105], para preparar el destino turístico-cultural, a partir de un Proyecto Cultural (Decisión 1419/1999/CE) incorporado al dossier de la candidatura, para la promoción transformadora de los recursos patrimoniales en productos turísticos comercializables[106]. Dicho Proyecto Cultural había de conformarse mediante: un programa de manifestaciones artísticas-culturales y la asociación con operadores culturales de otros países europeos para la mejora de la promoción y gestión de actividades culturales; la divulgación entre los ciudadanos de la Unión Europea de los méritos, personalidades y acontecimientos que marcaron la historia y la cultura de la ciudad; la realización de iniciativas de acceso y sensibilización por el patrimonio, y la contribución al desarrollo de la actividad económica, sobre todo en lo referente al turismo y a la creación de empleo. En el caso de que dos ciudades fueran designadas capitales para el mismo año, estaban obligadas a desarrollar programas con lazos de relación.

7. Clave en el proceso de acercamiento o alejamiento a Europa era el posicionamiento de la ciudad en la red de Euro-Ciudades, en los ejes infraestructurales de comunicaciones y en los sistemas de transporte de gran capacidad y velocidad (Autovías y AVE), que favorecían o bloqueaban la accesibilidad al destino.

Para afrontar tal reto, las ciudades debían definir un Plan Estratégico de Ciudad, al que vincular los diversos Proyectos Estratégicos de planificación y gestión cultural, urbanística, patrimonial, turística y ambiental. 

Fruto del esfuerzo investigador, de la voluntad política regional y municipal, de la gestión técnica-administrativa y de la sinergia financiadora pública-privada, la ciudad de Cáceres contó con su primer Plan Estratégico de Ciudad y sus Proyectos asociados.



[103] Campesino, Antonio-José. (2001): “La herencia histórica en la ciudad europea contemporánea”, en Monleón, José. (Ed.). Europa, Final del Milenio. Las Ciudades. Las Migraciones. Los Derechos Humanos. Universidad Carlos III, Madrid, pp. 79-85.

[104] Campesino, Antonio-José. (2000): “El ‘patrimonio estrella’ del siglo XXI en las viejas ciudades históricas: la competitividad cultural”, en Castillo, Miguel Ángel (Edit.). Ciudades históricas: conservación y desarrollo. Fundación Argentaria-Visor Distribuciones, Madrid, pp. 35-43.

[105] Campesino, Antonio-José. (2002): “Integración de políticas urbanas en el planeamiento general, especial y estratégico (I-II-III)”. Habitex: Arquitectura, Vivienda y Ciudad, Revista Independiente, nº. 14-15 y 16, Mayo-Diciembre. Cáceres, pp. 5-18-22. (Dir. Joaquín Bohórquez Sánchez, Arquitecto).

[106] Campesino, Antonio-José. (2006): “Capitales Europeas de la Cultura: nueva imagen de marca de la Competitividad Turística”. X Congreso AECIT. Turismo y Territorio: conflictos, corresponsabilidad y estrategias de gestión. AECIT, Asociación Española de Expertos Científicos en Turismo (Málaga, 30 de noviembre y 1-2 de diciembre de 2005), Castellón, pp. 9-14.


sábado, 28 de febrero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.7. Aldea Moret: De patrimonio dilapidado a BIC, como Lugar de Interés Etnológico (1990-2002-2006-2011)

Ante las evidentes muestras de falta de valoración patrimonial, destrucción y amenaza de desaparición del patrimonio industrial, la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Educación y Cultura, a través del Instituto del Patrimonio Histórico Español, abordó en el año 2000 el Plan Nacional de Patrimonio Industrial (PNPI). 

La precariedad de conservación de este ingente patrimonio se debía a: su golosa ubicación en áreas de expansión periurbana con alto valor del suelo y fuerte presión inmobiliaria; al régimen de tenencia de grandes superficies en manos de un único propietario; al desprecio por la arqueología industrial; a la carencia de sensibilidad social y de las administraciones públicas por dicho patrimonio; a las dificultades de recuperación integral de los elementos originales, y a la disparidad de criterios técnicos para la conservación, destrucción o derribo. 

El soporte legal del PNPI se encontraba en el art. 3 de la LPHE'1985, que facultaba al Consejo de Patrimonio Histórico para elaborar y aprobar planes nacionales de preservación y conservación del patrimonio histórico español, conforme al art. 35 de la citada Ley. 

En junio de 2001 se abrió el plazo para que las Comunidades Autónomas elaboraran y presentaran el catálogo de bienes del patrimonio industrial ubicados en su territorio, susceptibles de ser integrados en el Plan a partir del año 2002. La Junta de Extremadura seleccionó tres: Harinera de Plasencia[99]Minas de Aldea Moret, y Bodegas de Almendralejo, admitidos por la Comisión Delegada del Consejo de Patrimonio Histórico Español entre los 49 bienes aprobados.

A raíz de la selección del bien “Minas de Aldea Moret”, se tomaron a toro pasado decisiones de protección y rehabilitación sobre piezas irrelevantes, porque las patrimoniales habían sido ya expoliadas, como la nave de superfosfatos (construida por entero en madera pino Flandes por técnicos belgas, franceses e ingleses y única en su género en España).

  
      Fig. 27. Almacén de superfosfatos.

Sobre el nuevo almacén de superfosfatos de 1957, -mal llamado edificio Embarcadero-, con el menor valor patrimonial del conjunto industrial de Aldea Moret, el Ayuntamiento de Cáceres abordó en 2003 una intervención rehabilitadora por valor inicial de 4.076.374,75 €, cofinanciada con fondos de la iniciativa comunitaria Urban-Calerizo. El proyecto, destinado a “Centro Cultural de Innovación y Parque Tecnológico”, fue adjudicado al estudio de arquitectura de Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, y la construcción a la empresa Placonsa. Por múltiples problemas constructivos, que multiplicaron los costes hasta el infinito, el edificio comenzó a funcionar en 2010. Asimismo, se rehabilitó otra nave como Garaje G-2 para semillero de empresas industriales, Centro de Conocimiento AldeaLab C3, y Plataforma para la Promoción de Proyectos y Planes de Comunicación Digital.

Fig. 28. Embarcadero. Proyecto de Nieto y Sobejano.

Por su parte, la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura (Oficina de Gestión Alba Plata, Subproyecto 14-15) decidió rehabilitar en 2003 el castillete del pozo de la Mina Abundancia para albergue del “Centro de Interpretación de la minería de Aldea Moret y del proceso industrial de fabricación de abonos fertilizantes”, tienda-escaparate, centro de información turística de la Vía de la Plata y aula cultural para conferencias, charlas y actos culturales. Proceso administrativo complejo, dado que el edificio y el terreno del entorno circundante eran propiedad de la empresa constructora Placonsa, que debió cederlos al Ayuntamiento. Encargó el “Proyecto de Ejecución y Anteproyecto de Musealización para la Rehabilitación del Pozo de Extracción de la Mina Abundancia como Centro de Interpretación en Aldea Moret”, al equipo dirigido por la arquitecta cacereña Beatriz Montalbán Pozas, del que formé parte como geógrafo-urbanista[100]. Dicho Centro de Interpretación, que comenzó a funcionar en el año 2004, hoy se muere infrautilizado de aburrimiento junto al personal a su cargo, al no estar integrado en los circuitos turístico-culturales de la ciudad.

  
Fig. 29. Alzados del Proyecto del Centro de Interpretación de la Minería de Aldea Moret sobre el pozo de la Mina Abundancia. Beatriz Montalbán Pozas.

En el Salón Europeo de la Arquitectura “Europan 8: Proyecto de Regeneración Social, Económica y Ambiental” fue seleccionado en 2005 el proyecto de rehabilitación de Aldea Moret, redactado por los arquitectos Cristina Goberna, de Sevilla y Urtzi Grau, de Bilbao, pero afincados en Barcelona, con un proyecto de reordenación y regeneración social, económica y ambiental de la barriada, que llevó aparejado como premio la realización del Plan Especial de Reforma Interior y Mejora.

En paralelo, para el poblado minero se estaba cociendo otro guiso en la misma cocina. De 1973 a 1990, el paisaje integrado de Aldea Moret fue desmantelado por la destrucción sistemática y premeditada de instalaciones, talleres, almacenes, naves, equipamientos y viviendas del poblado minero, dilapidando patrimonio y señas de identidad de una actividad minero-industrial centenaria[101]

El suelo y los restos del naufragio fueron adquiridos en 1990 por la promotora Placonsa. Conforme al PGOU’1998, el poblado minero era Suelo Urbano (SU), enclavado, según el plano de gestión en el Área de Reparto RT-1, distrito de Aldea Moret 07, semidistrito Riotinto 0708, en el que se incluía el uso residencial tipo 4 y el equipamiento comercial tipo 1. En sesión de (15-04-2004), el Pleno del Ayuntamiento de Cáceres acordó viable la transformación urbanizadora de la Unidad de Ejecución RT-01 “Río Tinto”, determinando la gestión indirecta mediante sistema de compensación. La Agrupación de Interés Urbanístico de la Unidad de Ejecución presentó el Programa de Ejecución de la Unidad al Ayuntamiento que, mediante Resolución de (20-07-2006), aprobó inicialmente el Estudio de Detalle y el Proyecto de Reparcelación RT-01 “Río Tinto”, abriendo un período de información pública de veinte días durante el mes de agosto para la formulación de alegaciones. La empresa constructora Pronorba, entonces propietaria, pretendió la urbanización intensiva de una superficie de 28,5 ha, por el “Residencial Sierra de San Pedro”. Una intervención -presuntamente remodeladora- para ubicar siete nuevas manzanas sobre una superficie de 13.885 m2, con edificabilidad de 16.662 m2 que permitiría levantar un centenar de viviendas unifamiliares sobre la trama actual del poblado minero.

Ante la dinámica de los acontecimientos, presentamos alegaciones al Proyecto de Reparcelación contenido en el Programa de la Unidad de Ejecución del Ayuntamiento, demandando la conservación y rehabilitación integrada del poblado por su condición patrimonial (ya que el Plan General Municipal -PGM- con aprobación inicial tan sólo le adjudicaba protección ambiental). En vista de que no surtieron efecto, el (28-08-2006) creamos la “Plataforma ciudadana “Salvemos el Poblado Minero”, dispuestos a pelear, -una vez más-, no sólo por el patrimonio construido sino, sobre todo, por la docena de familias que lo habitaban numantinamente, como protagonistas de la reivindicación. No tuvimos necesidad de distribuir octavillas para solicitud de firmas, porque la Agencia Extremeña de la Vivienda, Urbanismo y Territorio nos llamó al día siguiente para comunicarnos el compromiso firme de adquisición para su rehabilitación del 70 % del Poblado Minero por 3.000.000 de euros, quedando el 30 % restante en proindiviso, controlado por la Junta con un tratamiento urbanístico especial.

Fig. 30. Reunión de la Plataforma ciudadana: Salvemos Aldea Moret (28/08/2006).

El Ayuntamiento se comprometió a la realización de un Plan Director de Intervención de Aldea Moret (2010) -aún por ver- y la Consejería de Cultura, a través de la Dirección General de Patrimonio incoó el oportuno expediente para declaración de B.I.C., resuelto con la categoría de Lugar de Interés Etnológico el (27-05-2011).

Asimismo, el Ayuntamiento aprobó definitivamente el 21/07/2016 el Plan Especial de Reforma Interior del Poblado Minero Aldea Moret Superfosfatos Cáceres, que también se encuentra ayuno de ejecución en su ordenación urbanística en clave medioambiental[102].

Tras décadas de oficio, me sigue dejando ojiplático el genuino estilo de este país nuestro, aún llamado España, de construir-destruyendo, para redimir posteriormente lo arrasado de sus cenizas con declaraciones patrimoniales a toro pasado (léase, Granadilla, Aldea Moret…), pero sin cumplimiento de las obligaciones legales de planeamiento y gestión patrimonial. 


[99] Salcedo, José-Carlos y Campesino, Antonio-José. (2025): La Fábrica de Harinas de Plasencia. Sistema de Estructuras Industriales. 25 aniversario de la Universidad Popular de Plasencia. Ayuntamiento de Plasencia, Imprenta CopeGraF, Cáceres. 150 p.

[100] Montalbán, Beatriz y Campesino Antonio-José. (2003): Proyecto de Ejecución del Anteproyecto de Musealización para la Rehabilitación del Pozo de Extracción de la Mina Abundancia como Centro de Interpretación en Aldea Moret. Cáceres.

[101] Campesino, Antonio-José. (2006): “Poblado y complejo minero-industrial de Aldea Moret: de paisaje integrado a patrimonio dilapidado”. Piedras con raíces. La revista de nuestra arquitectura vernácula, nº 15, otoño. Asociación por la Arquitectura Rural Tradicional de Extremadura (ARTE), Cáceres, pp. 4-12.

[102] Sánchez, Carlos. (2021): Elm desarrollo urbano de Cáceres a través de su planeamiento (1961-2018). Tesis Doctoral. Programa de Doctorado Desarrollo Territorial Sostenible. Universidad de Extremadura, Cáceres. 424 p. (Inédita). (Dirs. Antonio-José Campesino y José-Carlos Salcedo).


sábado, 21 de febrero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.6. El paisaje Integrado de Aldea Moret: génesis, evolución y finiquito (1860-1973)

El paisaje integrado de Aldea Moret fue la síntesis de relaciones causales entre explotación minera, desarrollo industrial, transporte ferroviario y uso habitacional. Minería de fosfatos, tinglado ferroviario, actividad industrial y poblado minero conformaron el complejo minero industrial centenario de Aldea Moret (1860-1960), ubicado a tres km en la periferia suroccidental de Cáceres. El único exponente de la revolución industrial, incomprendido para la memoria urbana cacereña, cuyas imágenes actuales de abandono, deterioro, destrucción y aniquilación premeditada por la ola urbanizadora constituyen una afrenta histórica al patrimonio minero, industrial, urbanístico, arquitectónico y ambiental.

El poblado minero de Aldea Moret[96] conformó en Cáceres la materialización teórica de una colonia obrera planeada ex novo, (1887) como poblado-factoría paternalista de corte anglosajón, fundamentado en las teorías habitacionales del socialismo utópico francés e inglés, pionero en el desarrollo del formato de Ciudad-Jardín (Garden City): “cada obrero en una casa y en cada casa un huerto y un jardín”, que defendería Arturo Soria y Mata en su Teoría de la Ciudad Lineal de Madrid (1882) y Ebenezer Howard en sus Cities of Tomorrow: An intelectual History of Urban Planning and Design Since (1880). 

Sus logros se resumían en: explotación productiva y residencia integradas en la naturaleza; conquista obrera de sustitución de los primitivos barracones colectivos por vivienda unifamiliar con presencia constante de vegetación pública y privada; dotación de ferrocarril como moderno elemento de transporte, y hábitat alejado de la ciudad donde compaginar residencia y trabajo de auténtico proletariado minero-industrial con tareas agrícolas de subsistencia a tiempo parcial.

Fig. 23. Poblado minero de Aldea Moret. Trama viaria y manzanero.

El plano de trama ortogonal se organizó mediante cuatro calles longitudinales trazadas a cordel, de sensible orientación Norte-Sur, paralelas entre sí (Santa Cristina, Real, Santa Isabel y Abundancia), cortadas por las trasversales de (Santa Eulalia y San Eugenio), con viales de tierra apisonada, de anchura superior a la altura de las viviendas que los flanqueaban, y anchas aceras arboladas con alcorques, evidenciaban el compromiso medioambiental del higienismo decimonónico finisecular (insolación, aireación, ventilación, arbolado público añadido al verde privado –jardín y huerto- de cada vivienda) que el insigne ingeniero, arquitecto y urbanista Ildefonso Cerdá sintetizó en su lema: “Urbanizad el campo, ruralizad la ciudad, repletam terram”, con posterior instalación de farolas de hierro forjado para el alumbrado.

Sobre el manzanero y parcelario regulares se construyeron dos tipologías de viviendas: las unifamiliares domésticas de una planta (con fachada de entre 5 y 8 metros, puerta y una o dos ventanas, paramentos de mampostería de ladrillo, enfoscados y cubierta a dos aguas) que disponían de entradas independientes, jardín en fachada retranqueada o en trasera y adosadas a la inglesa back to back (espalda con espalda), mediante patio trasero con presencia de algunos huertos, para satisfacción de las necesidades alimenticias básicas, y edificios aislados de cuadras para vacas y cochinos. Por lo general las fachadas de la calle Abundancia orientadas a poniente estaban retranqueadas con presencia de jardín delantero. Pese a no ser un paraíso habitacional por las duras condiciones laborales de la actividad minera (silicosis, accidentabilidad, bajos salarios), los estándares de habitabilidad eran absolutamente inéditos e impensables en el Cáceres decimonónico, aquejado de falta de vivienda obrera y de exceso de alquileres usurarios.

Fig. 24. Tipología de viviendas unifamiliares de ciudad-jardín obrera.

Al otro lado de la vía férrea, las viviendas de dos plantas para ingenieros reflejaban en su estructura y composición arquitectónica la diferenciación del estatus socio-productivo, dando lugar a tres bloques exentos de dos plantas con sólida estructura constructiva en medio de un espacio verde y arbolado, de los que se conservan dos. Completaban las tipologías edificatorias los contenedores de la iglesia y casa parroquial de San Eugenio, escuela, economato, botiquín, laboratorio y edificios de oficinas técnicas, talleres de dibujo, administración y trabajos topográficos.

Fig. 25. Casas de ingenieros

Entre 1886 y 1981, la dinámica demográfica fluctuante del poblado minero discurrió paralela a los avatares y coyunturas económicas del complejo minero-industrial: los 340 habitantes de 1887 se redujeron a 177 habitantes en 1896, por efecto de la crisis de 1892 que paralizó la explotación minera entre 1893 y 1899, para despertar del letargo en la segunda década del siglo XX (571 hab. en 1910) por el efecto dinamizador de la demanda internacional de fosfatos durante la primera guerra mundial (1914-1918). 

La unidad del poblado se romperá a partir de 1929 por el cierre de instalaciones hasta 1947 y por la promoción municipal de autoconstrucción de la Barriada Nueva (1930), al otro lado de la vía férrea. La producción de fosfatos no resistirá la competencia de los norteafricanos, por lo que la empresa Explosivos Riotinto forzará los expedientes de crisis de 1960 y 1973, con el cierre definitivo del complejo minero industrial y la reducción de los efectivos poblacionales a 26 vecinos y 76 habitantes (1981).

Dotaciones y equipamientos comunitarios como la iglesia de San Eugenio (1886) -elemento aglutinador de la feligresía, pese a su posición excéntrica en el poblado-, escuelas, economato, laboratorio, almacén general, cantinas y estación de ferrocarril, conferían al poblado minero, popularmente conocido como “El pueblito” el carácter de una célula poblacional autónoma de ciudad minera en miniatura. El agua utilizada en las viviendas se acarreaba a cántaros por las mujeres (a la cabeza o al cuadril) y por los hombres en aguaderas a lomos de caballerías para su consumo o venta desde la llamada “Fuente Santa”, situada a 1,5 km del poblado en las estribaciones del Cerro Romanos, de excelente calidad y santificada por su proximidad a la ermita de Santa Lucía. A orillas del arroyo “Alcor de Santa Ana”, donde lavaban las ropas las mujeres del poblado, existía media docena de fuentes para el consumo.

 
Fig. 26. Edificios singulares del complejo minero-industrial de Aldea Moret,

El poblado minero de Aldea Moret[97] fue el proyecto pionero cacereño de urbanismo planeado (1887), autárquico en servicios, dotaciones, equipamientos, zonas verdes-deportivas y comunicado por ferrocarril. El cierre de la explotación (1973) arruinó el complejo minero-industrial. Dentro del conjunto, las tipologías arquitectónicas definieron perfectamente cada uno de los usos en el territorio, adaptándose a las funciones específicas: pozos mineros, industrias transformadoras, ferrocarril y poblado minero. Las tipologías edificatorias en este ámbito minero-industrial arruinado mantienen aún los esqueletos de los contenedores de extracción, transformación y almacenaje en flagrante deterioro físico. Dentro del poblado minero, con su integridad rota por demoliciones sucesivas de edificios de servicios y de viviendas, podemos consignar como reliquias la docena de viviendas que aún mantienen en pie los residentes, las viviendas para ingenieros y la iglesia de San Eugenio. 

Con sucesivas generaciones de alumnos, fuimos testigos de su aniquilamiento durante las prácticas anuales de Geografía Urbana. Las señas de identidad de Cáceres no se limitan al núcleo genético “monumental”, reduccionismo dominante entre los cacereños de toda la vida (catovi), muy conservadores ellos, pero incapaces de preservar los valores urbanísticos y patrimoniales del ensanche y periferias cacereñas[98]

Continuará…


[96] Gómez, Dionisia. (1978): Aldea Moret, de poblado minero a suburbio cacereño. Aula de Cultura de la Caja de Ahorros de Cáceres, Cáceres. 109 p.

[97] Campesino, Antonio-José. y Ariza, Diego. (1988): “Pueblos deshabitados de Extremadura: Poblado minero de Aldea Moret / Estación Arroyo-Malpartida. Dos casos interrelacionados de abandono por reconversión de la actividad industrial cacereña”. OESTE, Revista de Arquitectura y Urbanismo, nº 5. Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura (COADE), Badajoz, pp. 121-134.

[98] Ariza, Diego; Bernal, José Luis; Campesino, Antonio-José; Lozano, María del Mar. (1994): “Paseos por la ciudad de Cáceres”. Periferia. Publicación semestral de Arquitectura, 13 (2º semestre). Colegios de Arquitectos de Andalucía, Extremadura y Canarias, Sevilla, pp. 114-135.


sábado, 14 de febrero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.5. Hotel Atrio Relais & Châteaux (segundo proyecto 2006-2011)

Del talante personal y profesional de los arquitectos Mansilla y Tuñón es buena muestra el hecho de que, tras los debates profesionales mantenidos con el primer anteproyecto de Atrio, en septiembre de 2006 fui invitado a su estudio madrileño para mostrarme en primicia la maqueta y prescripciones técnicas del segundo anteproyecto del hotel, un detalle profesional que les honra. 

Fig. 21. Hotel Atrio. Segundo anteproyecto (2006). Fuente. Mansilla y Tuñón.

Así lo hice saber a los medios el (15-07-2006) en el jardín del Museo Pedrilla, durante la entrega del Premio ‘Pata Negra’ de la Asociación de la Prensa de Cáceres por mi defensa de la Ciudad Monumental y del Poblado Minero de Aldea Moret. La Asociación para Defensa de la Naturaleza de Extremadura (ADENEX) también me concedió el Premio 2006[88] “por asumir las demandas sociales en torno a la problemática urbanística, la planificación territorial y la gestión del patrimonio histórico, mediante la participación activa en los movimientos ciudadanos y el pronunciamiento crítico e independiente hacia modelos de crecimiento coherentes, integradores y sostenibles”. Gracias por partida doble.

Fig. 22. Premio ADENEX (2006).

El nuevo anteproyecto de Atrio cumplía con la normativa: mantenía altura (11 m), volúmenes (6.200 m3) y superficie construida (1.375 m2), rehabilitaba muros externos, respetaba materiales y texturas de mampostería, reducía las habitaciones de 17 a 14 (180.000 € menos de ingresos/año), distribuía el edificio en tres plantas y erradicaba algunas bóvedas incompletas y falseadas, imposibles de conservar para cumplir la normativa de accesibilidad al restaurante. 

A petición de los arquitectos redactores, coordiné la presentación pública del segundo anteproyecto[89] en el acto celebrado el (29-01-2007) en el Aula de Cultura de Clavellinas (90 asistentes), porque entendí que con la sostenibilidad técnica y normativa de la segunda propuesta los arquitectos habían conseguido desbloquear un proyecto hotelero importante y se había impuesto la lógica patrimonial del “lugar” al diseño, y la operatividad al estrellato. En palabras de Emilio Tuñón: “hemos escuchado a Cáceres y hemos rectificado para mejor. El nuevo proyecto del hotel Atrio nos gusta más que el otro. A veces, no siempre uno tiene razón”[90]. Chapó, Emilio y Luis.

El (29-01-2007) analizamos el anteproyecto en la Comisión de Seguimiento[91] y emitimos dictamen favorable, condicionado a la necesidad de introducir dos modificaciones puntuales en el PEPRPACC: la agregación de las dos parcelas en una, y el cambio de uso, de administrativo a hotelero, en el edificio de la Junta. El (06-02-2007) Manuel Fortea Luna, Decano del Colegio de Arquitectos de Extremadura, consideró que el Anteproyecto se ajustaba al PEPRPACC, al respetar alineaciones, alturas, volúmenes y edificabilidad, considerando necesaria la revisión del PEPRPACC, “porque su obsolescencia temporal -1987- no se compadecía con la realidad de hoy -2007-”. El documento pasó a la Comisión de Urbanismo para la aprobación por el Pleno extraordinario (05-06-2007) de las modificaciones puntuales del PEPRPACC, enviándolo a la Junta de Extremadura para su aprobación definitiva. Con fecha (22-10-2007) aprobamos el proyecto técnico[92] de ejecución del hotel, y el (05-11-2007), tras superar la fase de exposición pública, la Comisión Municipal de Urbanismo concedió la licencia de obra por Resolución de la nueva alcaldesa del PSOE, Carmen Heras Pablo.

Entre todos, con sentido común y profesionalidad, habíamos conseguido llevar a término el proyecto del Hotel Atrio (5 estrellas), iniciado en 2005 hasta convertirlo en un caso de investigación externa[93]

Nos la prometíamos felices, pero la felicidad dura poco en la casa del pobre, porque tendríamos que afrontar otra batalla más. En marzo de 2008 se iniciaron las complejas obras del hotel por la UTE de constructoras Placonsa y Joca, y la supervisión de las mismas por un arqueólogo de la Junta de Extremadura. El (28-07-2008), el Ayuntamiento obligó a las constructoras a extremar los controles de las excavaciones de la planta sótano, mediante sismógrafo de control de las vibraciones de la perforación. El (11-07-2009), ante la solicitud de paralización de la obra por los propietarios del Palacio de los Golfines de Arriba, alegando un posible delito contra su edificio B.I.C., Joaquín González Casso, Titular del Juzgado nº 5 de Cáceres, denegó la paralización de las obras propuesta por la fiscalía y archivó la denuncia (tras inspección ocular, tres informes periciales -dos de técnicos de la Junta y uno del Ayuntamiento- y los informes periódicos elaborados por el laboratorio Vorsevi de control de calidad), “… al no encontrar relación causa-efecto entre las obras y los presuntos daños al inmueble, ni delito contra el patrimonio histórico, ya que los testigos de yeso no se habían movido y los testigos metálicos lo habían hecho en una centésima de milímetro, posiblemente debido a diferencias térmicas”.

Un año después, en julio de 2010, la Junta Directiva del Comité Español de ICOMOS -de la cual era aún Vicepresidente- emitió un informe, firmado por la Presidente[94] y sin mi conocimiento, contrario a la construcción del hotel, reiterándose en la voluntad premeditada y consensuada con la propiedad del entorno de paralizar la obra, como ya nos había recomendado el (14-02-2005). Si el informe me resulto sorprendente, más aún, el procedimiento insólito -por cuanto los informes de ICOMOS son confidenciales y de régimen interno- de su publicación íntegra por el Diario HOY, el sábado 17 de julio de 2010. Nuestra réplica (junto al Dr. Francisco Javier Pizarro Gómez, Profesor Titular de Historia del Arte de la UEX) se plasmó en el contra-informe conjunto[95], remitido a ICOMOS y al Diario HOY para su publicación íntegra por justo derecho de réplica, en el que rebatimos punto por punto los alegatos de ICOMOS y concluimos que:

“… por la visita de comprobación de ajuste entre licencia y proyecto, girada a la obra el martes 27 de julio, a las 11:00 horas, dirigida por los arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno, con la presencia técnica de Javier Ruiz García, arquitecto municipal y Jefe del Servicio de Urbanismo del Ayuntamiento de Cáceres, los firmantes del presente informe, dábamos fe de que las obras que se estaban realizando en el hotel Atrio se ajustaban técnicamente al proyecto y a la modificación puntual del PEPRPACC, cumpliendo todos los requisitos legales”.

A cuenta de los dos proyectos de Atrio, de mi participación activa en la Plataforma “Salvemos la Ciudad Monumental” y del informe de ICOMOS, me tocó asumir el papel de sparring para desahogo de tirios y troyanos, -entretenimiento muy hispano-extremeño de hondo calado cultural-, que como funcionario público supe encajar por estar incluido en el sueldo de catedrático, que no en el de ICOMOS, al ser una ONG. Naturalmente, tras dos décadas de servicios, abandoné por voluntad propia en 2015 el Comité Nacional de ICOMOS-España y su ‘amable’ Junta Directiva que no tuvo a bien apoyarme, seguido por mi colega y buen amigo el profesor Francisco-Javier Pizarro Gómez. Fin del cuento.


[88] ADENEX. (2007): Premio ADENEX 2006. Acto de entrega en Don Benito (14-04-2007).

[89] Mansilla, L. y Tuñón, E. (2007): Estrategias ambientales. El Relais & Châteaux y restaurante Atrio en la Plaza de San Mateo de Cáceres. Cáceres (29 de enero). 4 p.

[90] Tuñón, E. (2007). "Declaraciones a Antonio José Armero". Cáceres HOY Digital. 26-01).

[91] Comisión de Seguimiento del PEPRPACC. Sesión de 29 de enero de 2007. Miembros presentes: José Antonio Villa (Concejal-Presidente); Javier Ruiz (Arquitecto municipal); Antonio Grande (Abogado-Secretario); Luis González (Arquitecto-Comisión de Patrimonio de la Junta de Extremadura); José Antonio Galván (Arquitecto Técnico-Consejería de Cultura); Marco Antonio Díaz, (Arquitecto-COADE); José Luis Perlado (Arquitecto Técnico-Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos); Víctor Valiente (Gerente de la Federación de la Construcción) y Antonio-José Campesino (Geógrafo Urbanista-Universidad de Extremadura).

[93] Barrado, Diego; García, Kenia; Porras, David. (2013): “Renovación tipológica y funcional en Cascos Históricos: Participación, conflictos y resultados. Un análisis a través de estudios de caso en las ciudades de Cáceres y Badajoz”. Polígonos, Revista de Geografía. Políticas y acciones para la regeneración y la reactivación urbanas, nº 25. Universidad de León, León, pp. 57-89. https://doi.org/10.18002/pol.v0i25.1300

[94] Suárez-Inclán, María Rosa. (2010): Informe sobre la realización de un hotel en la Ciudad Vieja de Cáceres, Patrimonio Mundial. (julio). Madrid. 11 p. + anexo fotográfico

[95] Campesino, Antonio-José y Pizarro, Francisco Javier. (2010): Réplica del Informe de ICOMOS sobre el hotel Atrio. Cáceres. 11 p. (28 de julio).


martes, 10 de febrero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.4. Hotel Atrio Relais & Châteaux (Anteproyecto 2004-2006)

En enero de 2004, los empresarios cacereños José Antonio Polo y Toño Pérez, propietarios del restaurante Atrio (2 estrellas Michelín) adquirieron una pequeña casa, reformada en 1982, de 520 m2 por 750.000 € en la Plaza de San Mateo, (Casco Intramuros). Para su pretensión de edificar un hotel precisaban agregar la parcela de 400 m2 de un segundo edificio colindante, propiedad de la Junta de Extremadura desde 1980. 

Fig. 19. Cáceres. Plaza de San Mateo (2004).

Los empresarios implicaron a la Junta de Extremadura en el proyecto, inicialmente presupuestado en 9,5 millones de euros. El (24-11-2004) el Consejo de Gobierno autorizó a la Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura (SOFIEX) a coparticipar en el proyecto (con un importe máximo de 1,7 millones de euros -un 49 % del capital social-, financiando una parte en metálico -883.000 euros- y el resto mediante el acuerdo de cesión del inmueble antedicho. 

Para ello, era preciso derribar ambos edificios y proceder a la agregación parcelaria, construyendo sobre el solar resultante (920 m2) el Hotel Atrio Relais & Châteux (5 estrellas, 17 habitaciones en dos plantas y servicio de restaurante) colindante con la Plaza de San Mateo y las calles Condes y Olmos, mediante proyecto encargado a los arquitectos madrileños Luis Moreno García-Mansilla y Emilio Tuñón Álvarez.

El Anteproyecto del hotel fue ultimado el 27-12-2004[85] y expuesto al Presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra (26-01-2005) y a la Comisión de Seguimiento del Plan Especial (02-02-2005). Según Emilio Tuñón: “La idea central era la de agrupar los dos edificios, rehabilitarlos y crear una especie de casa fuerte, como las que se construían en la Edad Media, en torno a un patio, a un atrio, y que fuera un edificio respetuoso con el casco histórico, pero sin renunciar a la arquitectura contemporánea”.

En la presentación a la prensa (20-02-2005), a la pregunta de ¿Qué sentimiento o emoción buscaban provocar? los autores respondieron: “En el exterior, casi pasar desapercibidos, que el edificio se vea como una casa fuerte más del recinto histórico, y en el interior, un lugar para soñar”. Y a la de ¿Cómo hacer para que la arquitectura contemporánea no colisione con la de hace siglos? contestaron: “Los cascos históricos deben ser realidades vivas, en las que las intervenciones tienen que encontrar un equilibrio de convivencia confortable, y tanto el nuevo edificio como la ciudad deben estar cómodos”.

Fig. 20. Cáceres. Anteproyecto del Hotel Atrio (2004). Fuente: Tuñón y Mansilla.

Tras el estudio detenido del Anteproyecto, algunos miembros de la Comisión de Seguimiento del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico -PEPRPACC- (entre los que me encontraba, en representación de la UEX) dictaminamos: 

a) Que no era un proyecto de rehabilitación, sino de renovación sustitutiva de los     dos inmuebles para construir un nuevo edificio sobre el solar liberado. 

b) Que infringía de forma flagrante la legislación estatal de Patrimonio (art. 20.3 de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español), de la legislación autonómica (Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura) y la normativa urbanística del vigente PEPRPACC en múltiples frentes: agregación de dos parcelas, para formar una sola; alteración y modificación de alineaciones por retranqueos en plaza de San Mateo y calle Condes; superficie construida (2.355 m2); volumetría (9.470 m3); altura (+5 m); incremento paralelo de la edificabilidad; agresión tipológica (un cubo de hormigón rematado en terraza plana); materiales, colores, texturas… Razones bastantes para acordar por votación mayoritaria la devolución del Anteproyecto a los redactores, al objeto de re-estudiarlo, re-diseñarlo y presentarlo de nuevo a la Comisión de Seguimiento, aportando nueva documentación, alzados compuestos y montaje fotográfico del estado actual y del reformado.

Razones bastantes para acordar por votación mayoritaria la devolución del Anteproyecto a los redactores, al objeto de re-estudiarlo, re-diseñarlo y presentarlo de nuevo a la Comisión de Seguimiento, aportando nueva documentación, alzados compuestos y montaje fotográfico del estado actual y del reformado.

El impacto mediático superó fronteras locales, regionales, estatales e internacionales (The Guardian)[86].

Como Vicepresidente del Comité Nacional Español de ICOMOS, el (14-02-2005), proveniente de la Secretaría Internacional de ICOMOS-Paris, recibí una circular de mi Presidenta (con duplicado al doctor Francisco-Javier Pizarro Gómez, profesor Titular de Historia del Arte de la UEX y vocal de ICOMOS-España), en los siguientes términos:

“Hola compañeros, espero que hagáis todo lo posible para impedir que tanto el Ayuntamiento de Cáceres (PP), como el Gobierno de la Junta de Extremadura (PSOE) aprueben el proyecto presentado por el Restaurante Atrio para derribar una casa de su propiedad y otra aportada por SOFIEX (Junta de Extremadura) con bóvedas protegidas en pleno corazón de la parte antigua de Cáceres, Patrimonio Mundial, en la Plaza de San Mateo, para así, poder levantar de nueva construcción un solo edificio con una planta más de altura y cubierta plana, con el grave perjuicio arquitectónico para el conjunto existente. Esperamos que el capitalismo y el caciquismo, esta vez, no se aprovechen declarando el interés turístico".

El (09-03-2005), la Asociación conservacionista ADENEX, haciéndose eco de la inquietud ciudadana, admitió la oportunidad revitalizadora de la función hotelera, pero calificó el Anteproyecto de “gravemente discordante”, siendo inadmisible que viniera a competir con el entorno de la Plaza de San Mateo:

“Resulta ‘paradójico y preocupante’ que un proyecto respaldado oficialmente por las instituciones sea más agresivo con la ciudad monumental que las rehabilitaciones de particulares, por lo que hacemos un llamamiento a las autoridades para que sean exigentes con este tipo de proyectos, que podrían destruir de forma irreversible el corazón de la ciudad monumental”.

El (09-05-2005), ADENEX reiteró su oposición al Anteproyecto, demostrando con fotomontaje ilustrativo el impacto que generaría en los edificios patrimoniales colindantes, algunos tan emblemáticos como el Palacio de los Golfines de Arriba o el Palacio de los Ulloa, que serían, literalmente tapados, y en el entorno urbanístico de la Plaza de San Mateo, al pretender la subordinación de la Plaza a la nueva construcción.

En el Informe[87], emitido a petición de ICOMOS-París, fundamenté mi oposición al Anteproyecto en las siguientes infracciones arquitectónicas-urbanísticas:

1) Derribo de edificios y renovación sustitutiva, frente a rehabilitación.

2) Agregación de parcelario con fusión de dos parcelas en una, incumpliendo lo normado (art. 20.3 LPHE y art. III. 3.7 de la ordenanza del PEPRPACC).

3) Modificación de alineaciones oficiales que afectan a la trama urbana (art. III.3 del P.E.).

4) Incremento de alturas -16,45 m- (art. III.4 del PEPRPACC).

5) Aumento de la volumetría -de 6.000 a 9.470 m3 y de la edificabilidad.

6) Demolición de bóvedas, recercados, carpinterías, cerrajerías y sillares del edificio de la Junta, protegidos en Catálogo.

7) Remate en cubierta plana con losa de granito y piscina abierta, contrarias a la normativa.

8) Vulneración de la tipología edificatoria, radicalmente discordante con el urbanismo y las arquitecturas renacentistas del entorno, que cuentan con protección integral de Bien de Interés Cultural (B.I.C.).

9) Incumplimiento de la legislación patrimonial internacional (Convención del Patrimonio Mundial de la UNESCO y sus Directrices Prácticas de Aplicación) al no respetar los entornos de protección.

Diestras y siniestras políticas, milagrosamente puestas de acuerdo para perpetrar a coro el delito, se quedaron compuestas y sin novio, por cuanto los rechazos se produjeron en cadena: la nueva reprimenda de ICOMOS; el insólito “visado negativo con sello rojo” del COADE (diciembre, 2005); el de la Comisión de Seguimiento del PEPRPACC (14-03-2006), y el de la Comisión Municipal de Urbanismo, que denegó la licencia (20-03-2006). 

Continuará…


[86] Guardian Unlimited. (2006): "Spanish avant-garde runs into wall of disapproval". Dale Fuchs in Madrid (Monday March 13). 1 p.

[87] Campesino, A-J. (2006): Informe sobre Intervención Arquitectónica-Urbanística en la Ciudad Vieja de Cáceres, Patrimonio Mundial. Anteproyecto de Atrio Hotel Relais & Châteaux en la Plaza de San Mateo. ICOMOS-España. Cáceres (17 de febrero) 2 p. + anexo planimétrico y fotográfico.