lunes, 11 de mayo de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5.2.5.  Plan Director del Centro Histórico: Plan de Peatonalización

Desde los años sesenta del siglo XX, la experiencia peatonal anglosajona[136] y las europeas de vanguardia[137] evidenciaban ya que las calles peatonalizadas (pedestrian streets/ways) sin tráfico rodado habían reconvertido la protesta inicial de los comerciantes en beneficios, hecho demostrable por el incremento de sus ventas. Una década después, comenzaron las iniciativas de las asociaciones de comerciantes centro-europeos para la extensión de los recorridos peatonales (zones piétonnes/piètonnières), asumiendo -incluso ellos- el protagonismo de las intervenciones, cuando la administración municipal se mostraba remisa. 

En la España predemocrática de finales de los setenta se mantenía intacta la resistencia de los pequeños comerciantes a la peatonalización. Argumentaban en falso que los clientes de la periferia urbana, de la comarca y de la ciudad tenían que llegar motorizados hasta la puerta del establecimiento. Además, había que garantizar el acceso diario de funcionarios, empleados y la carga y descarga de suministros, actividad siempre conflictiva por desordenada[138].

A caballo entre los años 80 y 90, publiqué varios artículos sobre la revalorización funcional de los Centros Históricos[139], a partir de la peatonalización en su vertiente teórica-conceptual[140] y aplicada a las calles cacereñas de Pintores y Moret[141] en los que puse de manifiesto los beneficios incuestionables de la peatonalización de las calles comerciales de los Centros Históricos, defendiendo que VIVIR es un fundamento urbano superior y prioritario al de CONSUMIR, sobre todo en los Centros Históricos de urbanismo cultural mediterráneo del Patrimonio Mundial. 

Esta línea de investigación fue seguida por mis discípulas, la geógrafa Mariana Ferrera Martínez para Olivenza[142], y la aparejadora-geógrafa Leticia Puerta Serrano para Cáceres[143], que recogió en su trabajo 40 calles peatonales en las barriadas que conforman el Conjunto Histórico.

Tras el pionero cierre a tráfico de la calle Pintores de Cáceres, a partir de la apertura de la pretenciosa y ridícula ‘Gran Vía’ (1902-1937) entre las plazas Mayor y de San Juan, su peatonalización definitiva con la paralela calle Moret se produjo en 1983. Sin embargo, la reconquista ciudadana del espacio peatonal del Centro Histórico de Cáceres tuvo que esperar a 1995, con el cierre al tráfico de las calles San Pedro, Donoso Cortés y Roso de Luna para impedir el paso de vehículos a la Plaza de San Juan. En 2004 se restringió el tráfico a la Plaza de la Concepción, calle Santo Domingo y General Ezponda. En 2008, atendiendo a las reiteradas demandas vecinales se hizo lo propio con las calles Caleros y Tenerías, y en 2009 la consiguieron los 90 vecinos de la calle Nidos.

No obstante, será el Casco Intramuros, pese a su retroceso poblacional (de 1.107 habitantes en 2004 a 368 en 2012) el campo de batalla de la peatonalización, librada básicamente por la Asociación de Vecinos de la Ciudad Monumental, contra la resistencia municipal de los anteriores ayuntamientos del PSOE y del PP, electoralmente temerosos de la reacción ciudadana. Será la Corporación socialista (2007-2011) de Carmen Heras Pablo, con el geógrafo Carlos Jurado Rivas como concejal de Movilidad Urbana, la que tome la decisión el (03-02-2003) por medio de bolardos electrónicos -caprichosos en su cometido-, cámaras y semáforos con interfonos conectados con la Policía Local, y una inversión de 360.000 euros sufragada por el Plan de Excelencia Turística (2000-2004). 

El anterior desafuero de tarjetas de acceso, con más de un millar concedidas para tan sólo 360 residentes y 40 industriales, era inconcebible para un recinto monumental de 8 ha, Patrimonio Mundial, y resultado del desbarajuste, permisividad y clientelismo político. El problema de los usuarios de alojamientos hoteleros, pretendió solucionarse en la época de los bolardos electrónicos al proporcionar los hoteles el listado diario de los clientes con reserva de habitación a la Policía Municipal para que se identificasen a través del interfono…

En 2012, el Consistorio del PP redujo en un (30 %) el número de autorizaciones de acceso al Casco Intramuros, pasando de 1.084 a 741. No obstante, el trasiego de vehículos siguió siendo una constante y se mantuvo la imagen de los turistas paseando entre coches, mal aparcados o en movimiento. A partir de octubre de 2013, se planteó el proyecto de sustitución de las barreras físicas y de los bolardos peligrosos por cámaras vinculadas a un software que fotografiaban las matrículas de los vehículos autorizados y no autorizados que penetrasen en el recinto. Desde el (01-02-2016), la Ordenanza Municipal Reguladora del Acceso y Circulación de Vehículos (residentes, taxis, urgencias y emergencias, fuerzas de seguridad, servicios municipales…), ordenó, presuntamente, la circulación y aparcamiento de los vehículos autorizados, que debían respetar la velocidad máxima de 10 km/hora y la prioridad del peatón. Sin embargo, el sistema de control por cámaras, sin la información debida a los turistas provocó multas (de 100 a 500 €) por accesos involuntarios. Aún hoy, siguen sobrando coches oficiales (incluidos los de la UEX) y privados en las plazas y calles con indisciplina urbanística constatable. Así lo denuncia de forma reiterada la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo y se constata a simple vista.

La Plaza Mayor fue el segundo campo de batalla. Su deseada peatonalización tuvo costes políticos graves para la alcaldesa Carmen Heras Pablo, pese a que todo el mundo reconoce hoy que la ciudadanía ha vuelto a ocupar este lugar central, frío, duro, nada acogedor, desierto de vegetación y carente de mobiliario. La reforma de 2011 tuvo su primer contrapunto a la peatonalización total, ya que siete meses después en 2012, el gobierno del PP concedió permisos de tránsito por ella a taxis y repartidores y mayor superficie de ocupación a las terrazas, frente a los vecinos discriminados.

En el Ensanche, la peatonalización de San Pedro de Alcántara fue una de las medidas incluidas en el Plan de Infraestructuras para la Movilidad Urbana Sostenible (PIMUS), redactado por la empresa PROINTEC, responsable del Plan General Municipal de 2010. Junto al Parking de Primo de Rivera, formaban parte de la estrategia comercial fallida de implantación del Corte Inglés. En síntesis, una moneda de dos caras: en el reverso, la operación de rentabilidad política electoral para la alcaldesa Nevado con inversión de 635.375 € (procedentes de la Junta del PP), renovación especulativa y retroceso ambiental todo en una pieza; en el anverso, la reconversión mental de los comerciantes cacereños sobre los ‘beneficios privados’ de la peatonalización, dado que en junio de 2016, 40 empresarios (de los 45 censados en la calle) realizaron una campaña de recogida de firmas para exigir la peatonalización de la calle ¡30 años después de sus batallas en contrario…! 

Figs. 42 / 43. San Pedro de A., antes y después de la peatonalización. Autoría propia.

El resultado actual es la tónica dominante: desaparición de la vegetación, sustituida por el firme de granito, y la privatización del espacio público por las terrazas de las cafeterías.


[136] Paulhans, Peter. (1979). La ciudad peatonal. Gustavo Gili, Barcelona. 196 p.

[137] Brambilla, Roberto. y Longo, Gianni. (1989): Centros urbanos peatonales. Planificación, proyecto y gestión de zonas sin tráfico. Oikos-Tau, Barcelona. 208 p.

[138] Según datos municipales, entre 2004 y 2009 el parque cacereño de vehículos pasó de 56.736 a 64.906, con incremento del (14,4 %) y el de turismos creció de 43.158 a 48.554, con aumento del (12,5 %), y ello pese a la caída de ventas cifrada en (-30 %) en 2008, dando como resultado una relación de 1,9 turismos por habitante.

[139] Campesino, Antonio-José. (1986): “Revalorización funcional de los centros históricos españoles”. Coloquio Hispano-Francés sobre Espacios Urbanos. Casa de Velázquez y Universidad Complutense, Madrid, pp. 91-105.

[140] Campesino, Antonio-José. (1986): “La peatonalización: ¿Reconquista ciudadana o renovación especulativa?”. OESTE. Revista de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, nº 2. COADEX, Badajoz, 1986, pp. 121-130.

[141] Campesino, Antonio-José. (1990): “Centro-ciudad y revitalización funcional: las calles peatonales cacereñas de Pintores y Moret”. OESTE, Revista de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, 6/7. Urbanismo. Calles peatonales en Extremadura: 2 Cáceres. COADE, Cáceres, pp. 119-134.

[142] Ferrera, Mariana. (1987): “Calle peatonal Moreno Nieto de Olivenza”. Encuentros/Encontros de Ajuda. Acta, ponencias y comunicaciones. Diputación Provincial de Badajoz, Servicio de Publicaciones, Badajoz, pp. 773-791.

[143] Puerta, Leticia (2017). La peatonalización en la ciudad de Cáceres. Universidad de Extremadura, Departamento de Arte y Ciencias del Territorio, Sección de Geografía y Ordenación del Territorio, Cáceres. Trabajo Fin de Grado (inédito). (Dir. Antonio-José Campesino).


domingo, 3 de mayo de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5.2.4. Plan Director del Centro Histórico: Plan de Movilidad y Aparcamientos

Desde los años ochenta hasta hoy hemos recorrido un largo camino en el debate de los problemas de accesibilidad, movilidad y tráfico en los Centros Históricos. Aún es una asignatura pendiente de muy compleja solución, porque el problema es común a todos, pero las soluciones son específicas de cada núcleos, ya que han de dar respuesta a problemas diferentes de escala urbana, de trama parcelaria, de estructura social y de vitalidad funcional.

Desde la aprobación definitiva del PEPRPACC’1990, Cáceres se mantenía errática en sus políticas de tráfico con resultados palpables de absoluto desorden, por incumplimiento de las propuestas de aparcamientos y por los cambios de parecer de cada Corporación Municipal en materia de tráfico, accesibilidad y movilidad. 

El Plan Director del Centro Histórico contenía propuestas de ordenación de la movilidad urbana: peatonalización y construcción de aparcamientos disuasorios en los bordes del Conjunto Histórico, al objeto de conceder predominancia al peatón sobre el vehículo, erradicando el tráfico de paso, salvo los vehículos de servicios básicos y reparto. 

Para salvaguardar las actividades centrales era preciso anticipar la oferta de aparcamientos (residentes, visitantes, rotación, comercio, hostelería) a las decisiones de peatonalización y, no al contrario, como se estaba produciendo. 

En paralelo, era preciso potenciar el transporte público como uno de los pilares de la movilidad sostenible en ciudades-paradigma, como la brasileña de Curitiba, ordenada y gestionada por el arquitecto Jaime Lerner, que estuvo en Cáceres invitado por el Consorcio Cáceres 2016. 

El (21-09-2009), el Ayuntamiento de Cáceres organizó una Jornada Técnica sobre la Movilidad Urbana, dentro de la Semana Europea de la Movilidad, en el Complejo Cultural San Francisco, anticipo de la implantación de los Planes de Movilidad Urbana Sostenible y del Libro Blanco sobre Movilidad en Ciudades Españolas del Patrimonio Mundial[133]

En 2002, Cáceres disponía de dos aparcamientos públicos, el Parking Cánovas (de 250 plazas, pero sólo 100 públicas) y el recién inaugurado Parking Obispo Galarza, de 480 plazas, distribuidas entre sus cuatro plantas y sótano, disuasorio y estratégicamente ubicado en el borde NO del Conjunto Histórico. A finales de 2007 se añadiría el del Perú Cáceres Wellness (305 plazas).

En atención a las demandas insatisfechas (residenciales, comerciales y administrativas) de aparcamientos, los técnicos de Intramuros Emilio Pizarro Gómez (arquitecto) y Jesús Torrecilla Pinero (ingeniero de caminos) en 2009 redactaron 6 proyectos de nuevos aparcamientos para residentes, transeúntes y rotación, 4 de ellos disuasorios en los bordes del C. H.:

Ø Fondo de la Avenida de España (bajo la C/ Comandante Sánchez Herrero, frente a la Biblioteca Pública y Hospital Virgen de la Montaña). Solución proyectada de 462 plazas para atender la demanda residencial y comercial, íntimamente relacionada con la propuesta de incremento de la peatonalización del Centro Histórico, extensiva en el futuro al Centro Cívico Comercial del Ensanche.

         Figs. 39 y 40. Aparcamientos en Avenida de España y Plaza de Marrón.        

Ø Plaza de Marrón y parte del Camino Llano. Para recoger las demandas de los usos turísticos y hoteleros, con 136 plazas de estacionamiento en dos plantas y régimen de concesión de 40 años, prorrogable a 48. Tuvieron ya en cuenta el servicio que prestaría al Centro de Exposiciones Helga de Alvear. El 11 de diciembre de 2009 se abrió el plazo para la presentación de proposiciones al concurso convocado para la ejecución y explotación del aparcamiento. El coste del aparcamiento se calculaba en 2,7 millones de euros y el coste de urbanización de la plaza Marrón en 1,5 millones de euros. En suma, junto a otros costes indirectos por valor de 441.000 euros, el coste final de construcción ascendería a 4.641.000 euros.

Ø Mira al Río. Que ofertaría 238 plazas y se organizaría de manera escalonada hacia la Ribera del Marco, bajo un jardín en diferentes niveles, en consonancia con la intervención de rehabilitación que se estaba desarrollando en la zona.

Ø Ronda del Puente Vadillo (Solar de Iberdrola). Con idénticas condiciones de sensibilidad medioambiental que la propuesta antes mencionada[134].

Otros dos proyectos se plantearon sobre las periferias inmediatas:

Ø Avenida Virgen de Guadalupe. Aparcamiento en línea, bajo la plataforma central de relleno de la Avenida, con la incorporación del solar de conexión con la Avenida Rodríguez de Ledesma, en el que se preveían 3 plantas subterráneas de aparcamiento, y sobre rasante respecto de la Avenida Rodríguez de Ledesma, sobre las cuales se proyectaba una edificación con usos comercial y administrativo, lográndose 567 plazas de aparcamiento.

Fig. 41. Aparcamiento Avenida de la Hispanidad.

Ø Avenida de la Hispanidad (entre Palacio de Justicia y Tanatorio). Con oferta de 844 plazas, sobre el solar intermedio entre ambos servicios, que resolvería la gran demanda de plazas de aparcamiento en la zona.

A comienzos de 2009, la oposición testimonial de media docena de vecinos de la Avenida de España y el catastrofismo ecologista sobre la presunta desaparición del arbolado del Paseo de Calvo Sotelo motivaron la renuncia municipal a considerar el aparcamiento proyectado de dos plantas en el Proyecto Intramuros, bajo el lateral del Hospital en la Avenida de España, aparcamiento disuasorio en la periferia del Centro Histórico y sobre el eje del Ensanche para amortiguar el flujo de tráfico del mismo al C. H., favoreciendo su progresiva peatonalización.

Todos los proyectos contemplaban la canalización de los itinerarios peatonales desde los respectivos aparcamientos al Centro Histórico y Casco Antiguo, convirtiéndose aquéllos en garantía de peatonalización de éstos, de haberse construido los cuatro aparcamientos previstos por el Proyecto Intramuros. El diseñado bajo el vial de Primo de Rivera (como alternativa al desestimado de la Avenida de España) ofertaba cuatro plantas bajo rasante y 500 plazas). 

En 2009, se añadió el aparcamiento vinculado al Gran Hotel Don Manuel, con 304 plazas.

La mesa político-técnica[135] del Consorcio nunca pudo entender que en la ciudad de Cáceres hubiéramos llegado a la esquizofrenia de cuestionar política y socialmente, sin argumentos profesionales, proyectos técnicos madurados, viables y sostenibles como el aparcamiento de la Avenida de España, siendo ésta el corazón del Ensanche y el Centro Cívico Comercial de la ciudad, con bloques de viviendas carentes de aparcamientos, flujos diarios de 22.000 vehículos (IMD) y un parque automovilístico capitalino de 47.500 vehículos, uno por cada dos habitantes, sin contar con el medio millón de turistas anuales que pretendían acceder motorizados al Centro Histórico de la ciudad y a los que debíamos proporcionales soluciones técnicas alternativas y ambientalmente sostenibles. 

Resultaba paradójico que presuntos co-responsables políticos y ciudadanos manipulados con matriz infantil se opusieran a todo lo proyectado en beneficio de Cáceres, sede universitaria de congresos, ciudad del Patrimonio Mundial y aspirante a Capital Europea de la Cultura. La antípoda del espíritu de participación ciudadana e ilusión colectiva en el Proyecto Estratégico Cáceres 2016, que nos iba a demandar el Consejo de Europa.


[133] Valdenebro de la Cerda, A. (coord.). (2016): Libro Blanco sobre la Movilidad en los Conjuntos Históricos en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad. La problemática del tráfico en los Centros Históricos y sus posibles soluciones. Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, Ávila. 340 p.

[134] En estas dos actuaciones singulares en los aledaños del Casco Antiguo se prestó especial atención al impacto paisajístico que provocaría la ubicación de tales intervenciones en esa zona urbana sensible.

[135] Integrada por los redactores del Plan Director de Intervención del Centro Histórico y del Proyecto de Revitalización Funcional, por técnicos municipales, por los concejales de Movilidad Urbana, Desarrollo Local, Innovación, E-Gobierno y Turismo, por el Consejero Delegado de Intramuros, por el Asesor Urbanístico y por representantes de las asociaciones de comerciantes y hosteleros del Centro Histórico.


domingo, 26 de abril de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


    5.2.3. Plan Director del C. H.: Repoblación social y Revitalización funcional de locales comerciales

* Plan de Repoblación Social

Conscientes de que el mayor recurso patrimonial de una ciudad son sus vecinos, cualquier política ordenadora del Conjunto Histórico cacereño ha de gravitar sobre los ciudadanos, en su doble papel de sujetos agentes y pacientes. La pérdida de efectivos humanos por envejecimiento y desplazamiento de la actividad del C. H. a las periferias había generado el perfil de ciudad cerrada, sin vitalidad, inerte, escenográfica, donde se veneraba la piedra, pero no la sangre.

La cambiante situación demográfica obligaba a plantearse un Plan de Repoblación Social, voluntarista, entendido como una estrategia de activación residencial con dos objetivos:

a) Conocer las dinámicas poblacionales recientes. La del Conjunto Histórico estaba evolucionando positivamente. De los 7.000 habitantes de 1990 habíamos pasado a 8.900 en 2001 y a 9.503 a 1 de enero de 2006, con una ganancia neta de 2.500 nuevos habitantes y porcentaje de crecimiento del (35,75 %) en los últimos tres lustros.

b) Detectar los procesos, demandas y tendencias residenciales para vivir en el centro. Según la Oficina Municipal del Área de Rehabilitación Integrada (ARI), encargada de gestionar todas las actuaciones urbanísticas del C.H., -al frente del técnico entusiasta José Luis Sánchez de la Calle-, el flagrante y progresivo deterioro habitacional de los años noventa y el numeroso parque de infraviviendas, debido a la falta de ayudas públicas y de recursos de sus envejecidos propietarios e inquilinos para afrontar su rehabilitación, estaba invirtiendo la tendencia. Efectivamente, desde hacía ya varios años, parejas jóvenes entre 25 y 45 años estaban comprando, rehabilitando y fijando su residencia, con el apoyo de subvenciones institucionales e hipotecas. En el año 2005 se presentaron en la Oficina del ARI 60 proyectos por un valor de 1,5 millones de euros, de los que los promotores privados aportaron 1.000.000 y la Administración 500.000. Este nuevo impulso estaba recuperando el uso residencial y devolviendo vida y tejido social a la ciudad histórica. El mayor número de actuaciones se habían registrado en el entorno de Margallo-Barrio Nuevo, Caleros, Plaza de Santiago, Parras, Pizarro y Adarve del Cristo. Promotores de rehabilitación y nuevos vecinos del Centro Histórico eran, en su mayoría, personas de fuera de la ciudad, profesiones liberales, funcionarios de nivel medio y asalariados de diversos sectores. El descenso del número de intervenciones de 2005, con respecto a 2004 (aunque no en volumen total de inversión), se debió al mayor número de viviendas rehabilitadas con la consiguiente selección más pormenorizada de los nuevos inmuebles, a la recesión de la construcción, a la contracción de la demanda, por la subida importante del precio del metro cuadrado construido en la zona, del 20 al 30 %, y a la existencia de lagunas normativas estatal y autonómica en materia de ayudas a la rehabilitación.

Estos diagnósticos deberían servir al Ayuntamiento y a la Junta para establecer programas específicos de mejora de la población actual y de reactivación residencial, mediante sistemas de intervención pública directa, adquisición de solares o edificios para nuevos usos residenciales, y plantear ayudas y subvenciones específicas a las actuaciones de los usuarios. La política rehabilitadora de viviendas sociales en el C.H. es la clave del éxito o fracaso del planeamiento especial y de sus áreas de rehabilitación integrada, porque la demanda permanentemente insatisfecha de este derecho contrasta con las edificaciones sin uso y a las susceptibles de acogerse a mejoras de habitabilidad, que permitan el mantenimiento de los residentes actuales en sus barrios de origen, y la atracción definitiva de nuevos residentes que vitalicen el centro y equilibren el exceso de terciarización monofuncional.


* Plan de Revitalización Funcional de Locales

Para afrontar los nuevos retos de la capitalidad y de la modernización de los servicios del Conjunto Histórico, desde el Consorcio Cáceres 2016 en el contexto marco del Urbanismo Cultural abogamos por el urbanismo comercial, conscientes de que suele tener siempre más de comercial que de urbanismo. El comercio minorista del C.H. era decimonónico y precisaba reciclaje formal, mental y de trato (porque en Cáceres al cliente no se le vende, se le ‘despacha’) y renovación competitiva para atender a las nuevas demandas del siglo XXI: comercio especializado y servicios cualificados de hostelería y restauración, como pilares de la revitalización funcional de una ciudad turística-cultural del Patrimonio Mundial para atender las demandas de residentes y turistas, (turismo de compras) de calidad real y percibida.

El Proyecto de Restauración y Revitalización Funcional del Centro Histórico de Cáceres, encargado por el Consorcio Cáceres 2016 a las empresas PLACONSA-PRONORBA[130], bajo la dirección del arquitecto Ignacio Dols Juste, fue entregado el (14-12-2009) a la Comisión de Seguimiento[131]

Fig. 38. Proyecto de Restauración y Revitalización funcional del C. H. de Cáceres. 
Fuente: PLACONSA/PRONORBA

Contemplaba tres líneas de inversión relacionadas entre sí:

Ø Regeneración de la actividad comercial (con ayudas públicas a fondo perdido): Dada la ingente tarea, era materialmente imposible acometer la regeneración de la actividad comercial en todo el ámbito del C.H. Estudiada la situación del panorama comercial e identificados los 110 locales cerrados y sin actividad, la Comisión optó por centrar la actuación-piloto en 19 locales (cerrados e inactivos), ubicados en el ámbito de actuación prioritaria, comprendido entre Plaza Mayor, Plaza de la Concepción y calle General Ezponda de conexión entre ambas[132], al objeto de convertirlos en motores del proceso de revitalización funcional expansiva de la Plaza de San Juan, Pintores, Moret, San Pedro y San Antón.

Ø Mejora continua de la calidad. La subvención a los nuevos establecimientos estaría condicionada a nuevas exigencias de calidad, basadas en criterios objetivos, medibles y comprobables. Para ello se proponía la creación de un Sello de Calidad que recogiera las condiciones a satisfacer por las empresas, concretándose en una Firma de Hostelería y Restauración para aunar aspectos estéticos y decorativos del mobiliario, limpieza, instalaciones, calidad del producto y excelencia del servicio.

Ø Promoción pública. Apertura de una línea de ayudas por montante de 1.000.000 de euros de subvención pública para la reapertura de locales, lo que podría suponer del 30 al 40 % de la inversión global.

El (15-12-2009) se abrió el plazo de presentación de solicitudes en el Palacio de la Isla para los 19 empresarios potencialmente solicitantes, bajo las siguientes condiciones a cumplir:

·  Acreditación de propiedad del local, o precontrato de compra o alquiler.

· Aceptación por el proyecto de los usos de cada inmueble, en función de sus cualidades urbanísticas, para acoger actividades toleradas, rechazadas o recomendadas: cafeterías; restaurantes, taperías; bodegas; heladerías; chocolaterías; librerías; galerías de arte; pequeños hoteles y pensiones con encanto.

· Aprobación definitiva de la ordenanza municipal de ocio, para liberar a Intramuros de su calificación actual de zona saturada y mutarla por zona de especial actuación.

Pese a la generosa oferta pública, tan sólo 9 empresarios presentaron solicitudes…  Patético.


[130] CONSORCIO CÁCERES’2016. (2009): Proyecto de Restauración y Revitalización Funcional del Centro Histórico de Cáceres. PLACONSA-PRONORBA, Cáceres. (Dir. Ignacio Dols Yuste).

[131] Comisión de Seguimiento del Proyecto de Revitalización Funcional: Felipe Vela, Presidente y Consejero Delegado de Intramuros); Ignacio Dols Yuste (arquitecto de PLACONSA); Pablo Medrano (Hostelero); Tomás de Sande (Asesor jurídico) y Lucía Ramos (Secretaria del Consorcio Cáceres 2016).

[132] Locales seleccionados: General Ezponda (10); Plaza de la Concepción (7); Plaza Mayor (2).


lunes, 20 de abril de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERI9ENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5.2.2. Plan Director del Centro Histórico: Recualificación de plazas y calles 

El PEPRPACC’1990 establecía como tímidos presupuestos ambientales conservacionistas los de:

·  Conservar piezas o elementos de la estructura urbana que formaran parte de la memoria colectiva de Cáceres;

· Conservar el paisaje natural y sus componentes individualizados (acuíferos, masas forestales, vistas panorámicas, etc.), incrementando la calidad de los espacios públicos y zonas verdes. Este objetivo perseguía la defensa de los recursos ecológicos existentes en las áreas urbanas y periurbanas, a partir de un tratamiento integral de los mismos que permitiera obtener una auténtica “trama verde” para el conjunto del tejido urbano;

·  Conservar y recuperar el patrimonio arquitectónico, cultural y medioambiental, creando una regulación adecuada que salvaguardara dicho patrimonio de cualquier tipo de agresión externa, para lo que se redactaría la normativa adecuada para ello (catálogo de elementos…).

La recualificación ambiental formaba parte de nuestro Plan Director de Intervención del Centro Histórico[129]. Para suavizar el clima mediterráneo-continental de Cáceres y generar unos niveles de confort entre 25º y 30º a la sombra en los meses estivales, avanzamos una batería de propuestas de acondicionamiento climático urbano de plazas y calles, que en nuestra tradición urbana mediterránea continuaban siendo espacios privilegiados de relación, intentado generar un microclima de nuevo hábitat urbano, aprovechando para ello el potencial refrigerador de los recursos naturales disponibles:

Vegetación:

Elemento indisoluble con el espacio construido que, además de ornato público o privado, produce el deseado efecto de refrigeración, reduciendo la radiación solar por el efecto sombra, suavizando las temperaturas, modificando la dirección del viento dominante e incrementando la humedad relativa, mediante técnicas de riego (aspersión, pulverización y goteo). Propusimos mantener el arbolado existente no deteriorado e introducir especies autóctonas heredadas de la tradición romana, islámica y mediterránea.

Sombra y ventilación:

En época estival, las zonas exteriores de estancia y circulación, carentes de vegetación, han de estar sombreadas, mediante sistemas artificiales (toldos diurnos), que deberán retirarse durante la noche para favorecer la disipación del calor por radiación. Estos sistemas de sombra tienen que posibilitar y promover la ventilación en los dos modos en que podemos producirla: por diferencias de presión del viento, y por diferencia de temperatura y densidad de las masas de aire (convección). La ventilación es la base de la refrigeración pasiva en el espacio abierto para el bienestar biofísico y para la refrigeración estructural. El uso de refrigeración por evaporación ha de estar necesariamente combinado con ventilación para moderar el exceso de humedad ambiente.

Agua: 

Elemento indisoluble de la vegetación en el urbanismo mediterráneo para la génesis de microclimas, bien por la inercia directa refrigeradora de la masa de agua o bien por evaporación en la sombra, combinada con ventilación de aire, para controlar el grado de humedad y mantener así la capacidad evaporadora del aire y conseguir el estado de bienestar físico y el desarrollo continuo del proceso. La evaporación es proporcional a la superficie de agua en contacto con el aire. Los sistemas que la aumentan son fuentes, surtidores, cascadas, cortinas, canales, circulación de agua bajo el pavimento (en circuitos cerrados), riego, aspersión y micronización. Cuando el proceso de evaporación se produce en la sombra obtenemos aire a más baja temperatura, de ahí que fuentes, surtidores, cascadas…, deban ser colocados en la sombra, mientras los sistemas de aspersión y pulverización deban ubicarse en zonas con radiación solar directa. Si el rumor del agua corriente tiene, además, efectos psicológicos de frescor y atractivo, resulta necesario regenerar nuestras fuentes públicas históricas abandonadas, como Fuente Concejo -origen del barrio de su nombre en el siglo XIV y a la que la ciudad de Cáceres debe su existencia-, o los pilares patrimoniales del Foro de los Balbos, dos deudas hídricas del Ayuntamiento con la ciudad.

Pavimentaciones sostenibles y otros elementos:

El clima urbano puede ser sustancialmente modificado, y lo es, por decisiones insostenibles a la hora de elegir los materiales inadecuados de pavimentación de plazas, calles y hasta de jardines, como el del Paseo de Cánovas, que en 1975 yo conocí con terrizo de albero, antes ser ‘alicatado’ por las baldosas hidráulicas saltarinas. La elección de materiales del lugar, porque Cáceres es una ciudad construida sobre su propia cantera paleozoica, ha de primar sobre la epidemia globalizadora de placas graníticas de 5 cm, baldosas hidráulicas y bolardos infectos..., que generan mayores impactos ambientales que los pretendidamente solucionables. Sustituir la superior pavimentación de granito de la Plaza Mayor de Cáceres por la actual fue una auténtica “brincadeira”, en su más genuina acepción portuguesa. Por cierto, las pavimentaciones portuguesas amanuenses de granitos y gabros, además de eternas, son reconocidas como Bien de Interés Cultural (Plaza de San Andrés, Badajoz) ¿Aprenderemos…?

Recualificación de espacios urbanos: 

El Casco Antiguo y el Centro Histórico cacereños contienen muy escasos espacios públicos, resultado de su génesis urbanizadora compacta. En la recualificación de plazas y plazuelas, cuyo atractivo residencial y comercial es indiscutible, han de contemplarse los siguientes aspectos: primacía como lugares de encuentro y convivencia ciudadana con eliminación de barreras arquitectónicas; eliminación de la circulación rodada de tránsito, salvo residentes con garaje; concentración de negocios comerciales y de restauración gastronómica; definición de itinerarios turísticos; adecuación a los espectáculos culturales y sociales; incremento de zonas verdes y agua; control de pavimentaciones adecuadas (materiales, colores, nivel sonoro, limpieza…), de la señalización, del mobiliario urbano y de la iluminación. Para la ordenación de plazas y calles con todos estos elementos de bienestar urbano propusimos retomar el Concurso Público de Ideas (tutelado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura -COADE-, y financiado por una entidad bancaria), que aprobamos años atrás en la Comisión de Seguimiento del Plan Especial. Propusimos en el Proyecto Intramuros, proyectos de intervención para las plazas de: Santa Clara; la Soledad; Duque; San Juan, y Concepción:

·  Plaza de San Juan:

En una de las plazas más agradables, pretendimos: peatonalizarla para disfrute de cacereños y turistas; liberarla de carga y descarga para concentrarlas en la Plazuela del Dr. Durán, detrás de la iglesia de San Juan; ampliar las aceras para terrazas; instalar contenedores de basura soterrados; recuperar el arbolado y replantar el jardín de plantas arbustivas (jazmín, santonina, romero, glicinas).

·  Plaza de la Concepción:

Sobre este espacio urbano de desamortización conventual, pretendimos: salvar el desnivel con un nuevo muro de contención para darle un acceso contrario al actual; mantener y repoblar de arbolado; recuperar la fuente; soterrar los contenedores de basura, y dignificar con ello el deterioro social de marginalidad y drogadicción.

Los buenos propósitos fueron bloqueados por los ecologistas y la oposición montaraz del PP. Admírese la reciente intervención-electoral de la Plaza de San Juan una década después…



[129] Campesino, Antonio-José. (Dir); Pizarro, Emilio; Senabre, David; Gómez, Alfonso; Torrecilla, Jesús; Acedo, Francisco; Calvo, Salvador; García, María Elena. (2007); Cáceres 2016: De Intramuros a Europa. Consorcio Cáceres 2016, Gabinete de Coordinación, Cáceres. 27 p.


sábado, 11 de abril de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5.2.1. Plaza Mayor y entorno.

Tras el fracasado Anteproyecto de Ordenación, Diseño y Acondicionamiento de la Plaza Mayor y su Entorno (2001) y el posterior traslado del garaje al aire libre al aparcamiento Galarza (2002), su reordenación seguía siendo una asignatura pendiente. Con la “esperanza” de que la revisión inmediata del nuevo Plan Especial de Protección asumiera el reto, avanzamos en el Proyecto Intramuros fundamentos urbanísticos para debate:

·  Mientras los centros históricos españoles tocaron fondo en 1981 y se levantaron de tal postración en la década de los años 90, incomprensiblemente, el espacio de mayor centralidad, simbolismo y atracción urbana de Cáceres se encontraba deshabitado por carencia rehabilitadora, con numerosos locales comerciales cerrados y en deterioro flagrante por pérdida del valor del suelo central. De la vitalidad de la Plaza Mayor dependía la regeneración en cadena del Casco Antiguo y del Centro Histórico, al ser la rótula de articulación y vertebración del espacio intramuros-extramuros durante más de cinco siglos de historia urbana. El 1 de enero de 2008, el mal denominado ‘Casco Antiguo’ por el PEPRPACC, censaba una población de 5.929 habitantes, el (6,4 %) de la población total (92.344 hab.), distribuida en 6 sub-zonas (Ciudad Monumental -410-, Santiago -1.384-, San Juan -1.241-, Santa Clara -1.245-, Huertas -56-, y José Antonio -1.593-), alojada en unas 3.886 viviendas, de las que 456 (11,7 %) se encontraban sin uso, insertas en 1.756 inmuebles, de los que 650 (37 %) se encontraban muy deteriorados.

·  La rehabilitación de la Plaza Mayor y de su entorno urbano (Centro Histórico) no podía ser ni cosmética, ni de acupuntura, como en cada uno de los frustrados intentos precedentes; habría de ser integral, es decir, morfológica, social, funcional y ambiental. La devolución de la multifuncionalidad perdida debería regular la mezcla compatible de usos dentro de cada edificio, como clave de la dinámica en cascada de todos los restantes. El nuevo P.E. tendría capacidad para determinar el porcentaje de uso en cada edificio, siendo aconsejables el comercial en planta baja y al menos dos tercios de residencial en las superiores.

·  La repoblación residencial con grupos sociales heterogéneos sobre edificios en alquiler o propiedad en la Plaza y calles aledañas, increíblemente abandonadas y degradadas por el monocultivo de bares de ocio nocturno, -como la C/ General Ezponda o "de los bares"-, debería servir para atraer comercio de calidad y servicios terciarios a la zona, superando la obsolescencia comercial decimonónica, que aún anidaba bajo los soportales y que no se compadecía de forma alguna con el carácter de modernidad presumible para una Ciudad Patrimonio Mundial.

·  A partir de ayudas efectivas a la rehabilitación, el liderazgo político municipal había de ejercerse entrando en contacto con cada uno de los propietarios de viviendas y locales para implicarlos en un proceso lento, de acupuntura, que ya se estaba iniciando con la compra en 2007 del edificio de 4 plantas del flanco NE por la empresa salmantina Novaprosa para la rehabilitación de nueve apartamentos y locales con proyecto del arquitecto cacereño Ángel González García.

· Iniciativas, como ésta, y la respetuosa rehabilitación del edificio Valhondo, realizada por el arquitecto cacereño Eleuterio Sánchez Vaca para Hotel Casa Don Fernando (2008), de 3 estrellas y 38 habitaciones, junto a la intervención de mayor calado en el solar del antiguo Colegio de San Antonio en la calle Margallo para el Gran Hotel Don Manuel (2008), de 4 estrellas, 250 plazas y 306 plazas de aparcamiento, estaban ofertando alojamientos turísticos de calidad, promovidos por empresas privadas con visión empresarial de futuro en el proceso de reconquista y regeneración de funciones y servicios en la Plaza y entorno.

Contenido en el Plan Estratégico Intramuros y financiado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura con 4.500.000 de euros, dentro del Plan Director de Intervención en la Plaza Mayor, el Consorcio Cáceres 2016 adjudico en 2008 el Proyecto Básico de Ordenación de la Plaza Mayor de Cáceres a la UTE Me©sa-Thuban (dirigida por los arquitectos Francisco Pol Méndez / Asunción Rodríguez Montejano, y el cacereño Antonino Antequera)[128] y el Proyecto de Ejecución y Reordenación a la empresa Placonsa en 2010, con plazo de terminación en abril de 2011. 

Fig. 37. Proyecto básico de ordenación de la Plaza Mayor de CC. Me©sa-Thuban (2009)

El Proyecto de Ejecución del PBO debería considerar:

Ø Que la Plaza Mayor de Cáceres, tendría que ser por fin una PLAZA, conforme a la caracterización morfológica y funcional de esta pieza básica de la ciudad mediterránea, por cuanto ofrecía nulas posibilidades para su disfrute, estancia y paseo, al ser transitada por 2.000 vehículos diarios. En consecuencia, la peatonalización de la Plaza era imprescindible para su transformación estancial ciudadana. Al afectar al sistema general circulatorio del tráfico rodado de Cáceres. su peatonalización estaría contemplada en el Plan Director de Movilidad y Aparcamientos disuasorios del Conjunto Histórico para residentes y visitantes.

Ø Que las intervenciones sucesivas soportadas no supieron resolver sus condicionantes topográficos de pendiente natural y de irregularidad constructiva, por la presencia de rincones marginales y estrangulamientos en algunos de sus soportales. Carecía, además, de enlaces accesibles entre sus espacios, como el Foro de los Balbos y el Ayuntamiento, cuyas escaleras suponían un impedimento para la accesibilidad de personas con movilidad reducida.

Ø Que, en relación a los elementos compositivos, existía muy poca coherencia entre los pavimentos, con múltiples tipologías que dificultaban el tránsito y no favorecían su aspecto estético. Los bancos, luminarias, bolardos… no eran funcionales y distorsionaban la perspectiva global del conjunto. La ubicación de las terrazas era inadecuada por el descontrol, consentido y negociado por el Ayuntamiento, de excesiva privatización del espacio público, que alteraba el tránsito peatonal.

La remodelación formal de la Plaza Mayor tendría que cumplir las siguientes condiciones:

- Se modificarán sutilmente las rasantes para conseguir una topografía que, respetando la configuración natural de la Plaza, modere su natural inclinación S-N con -9 m entre cotas.

-  Dispondrá de una ‘malla técnica’ en el subsuelo, provista de un sistema modular y flexible de estructuras para instalaciones (eventos, ferias, mercadillos y actividades efímeras), con un sistema de mástiles o soportes verticales y viguetas para entoldados y pérgolas que se anclarán en piezas insertas en el pavimento, conectadas a la 'malla técnica’, para albergar las conexiones de electricidad, alumbrado y medios audiovisuales e informáticos.

Se reestructurarán todos sus espacios. diferenciando varios ámbitos con identidades propias, que enriquecerán la imagen global de la Plaza: su ámbito central regularizado, la “plaza de verano”, la “plaza de invierno”, la “plaza de la música” y la “terraza mirador”.

- Se suprimirá lo superfluo y la ornamentación fatua, con el fin de buscar el equilibrio de lo esencial, a través de la limpia conformación de la superficie de la Plaza con un “pavimento tapiz vibrante” de granito, extendido de forma continua, sin elementos sobresalientes que disturben las vistas hacia el entorno monumental, así como el tratamiento de algunos de los nuevos ámbitos, como la “plaza de verano”, con suelo de terrizo, arbolado y bancos que evoque la relación de la ciudad con la tierra, con el espacio natural y estancial.

- Se diseñará un nuevo mobiliario flexible y adaptado a las distintas necesidades y usos, y la Plaza Mayor contará con elementos verdes desplazables, compuestos por piezas de arbustos o flores de cultivos hidropónicos, con finalidades ornamentales y funciones de confort climático en estaciones calurosas, mediante láminas y surtidores de agua. El alumbrado general tendrá un mínimo impacto visual y se basará en luminarias retráctiles, situadas en los aleros de los edificios, que se accionarán mecánicamente, sobresaliendo en horas nocturnas y retrayéndose, para hacerse imperceptibles, durante el día.

A la postre de poco valió el contenido del pliego de condiciones técnicas, porque por decisión de Leonor Flores Rabazo, Consejera de Cultura y Turismo, se diseñó una “Plaza-Womad” desierta, ideal para la práctica del “botellón multicultural subvencionado”, sin árboles, ni verde, ni sombra, ni agua, ni asientos... Comparen, si quieren, con la modesta Plaza de Antonio Canales (antes Plaza de Italia). Esa sí es hoy una plaza mediterránea sostenible.


[128] Me©sa-Thuban. Pol, F.; Rodríguez, A.; Antequera, A. (2008): Plan Director de Intervención en el Espacio Público del Casco Histórico de Cáceres. Plan Director de Intervención del Centro Histórico de Cáceres. Concurso del Consorcio Cáceres 2016. Cáceres. 77 p.


domingo, 5 de abril de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5.2. Plan Director de Intervención del Centro Histórico

El “Proyecto Cáceres 2016: De Intramuros a Europa” definió un conjunto de actuaciones estratégicas y sostenibles de desarrollo global para el Centro Histórico de Cáceres, con el objetivo de dar solución a las nuevas demandas endógenas y exógenas. 

A fin de dotarlo de la integración necesaria de políticas, planes y proyectos propusimos la contratación de un “Plan Director de Intervención del Centro Histórico de Cáceres” (PDICHC) que implicara a los agentes públicos y privados en la financiación compartida del proyecto colectivo e ilusionante de preparar la ciudad para asumir el reto potencial inmediato de la Capitalidad Europea de la Cultura en 2016.

Fundamentos conceptuales 

El PDICH analizó, diagnosticó y propuso soluciones integradas y proyectos, técnicos y administrativos, de planificación y gestión, que deberían ser asumidos por el nuevo Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Cáceres, cuando se revisara el PEPRPACC. 

La Corporación Municipal socialista de la alcaldesa Carmen Heras Pablo arbitró la creación de la figura profesional del Director Urbanístico del Proyecto Intramuros [125], contractualmente vinculada al Consorcio Cáceres 2016, para asesoría y dirección de los trabajos sectoriales. Responsabilidad que asumí con satisfacción y agradecimiento, dado que era la primera vez, durante 40 años de vida académica y profesional, que se tenía en cuenta mi curriculum por parte de los gestores municipales de esta ciudad.

Proyectos estratégicos 

Los proyectos estratégicos contenidos en el PDICHC se agruparon en cinco grandes bloques de actuación:

A) Rehabilitación morfológica

Las propuestas de rehabilitación física deberían proceder, inicialmente, a la catalogación exhaustiva de todos y cada uno de los contenedores patrimoniales del C.H., mediante fichas técnicas informatizadas, para revisar su nivel de protección, diagnosticar su estado de conservación/utilización, negociar su recuperación con los propietarios y definir su potencial de uso y reutilización. 

    Los redactores deberían:

·  Acreditar un conocimiento profundo del proceso de formación y transformación histórica del C.H. y de su morfología urbana (callejero, manzanero, parcelario, edificación, espacios públicos, estructura de la propiedad, régimen de tenencia, distribución espacial de los usos del suelo, áreas morfológicas, áreas de función dominante y zonas homogéneas).

· Proteger integralmente el patrimonio histórico-artístico, recuperando la estructura urbana revalorizada del C.H. y conciliando los principios de conservación activa con los de funcionalidad económica y habitabilidad edificatoria para atender las nuevas demandas turísticas.

·  Crear una Base de Datos SIG (urbanísticos y patrimoniales) en la Oficina del Centro Histórico para la centralización de toda la información dispersa, procedente del ARI y de otros organismos públicos.

· Entender que la Plaza Mayor de Cáceres, centro genético de la ciudad extramuros, tenía que ordenarse y convertirse en el laboratorio de experiencias rehabilitadoras para su difusión a todo el Centro Histórico.

B) Reanimación social

Las propuestas de rehabilitación residencial y de producción de nueva vivienda de protección oficial (VPOE) deberían favorecer el mantenimiento de la población residente en condiciones de habitabilidad y la captación de nuevos moradores para repoblación de las áreas degradadas con parejas jóvenes y activos de diferentes niveles sociales, incentivando el efecto-retorno al Centro Histórico, superando la dicotomía gentrificación/ghettificación y tratando de lograr el necesario equilibrio de ósmosis social. 

    A tal fin, se debería:

·  Conocer en profundidad la dinámica poblacional del C.H., estructura, niveles de actividad, dependencia, envejecimiento y capacidad económica de los residentes para afrontar los procesos de rehabilitación residencial y funcional, valorando sus demandas (habitacionales, dotacionales y equipamentales) y las de los futuros ocupantes.

·  Favorecer la ósmosis social democrática y cambiante de día y de noche.

· Conseguir la reconversión del C.H. como espacio simbólico por excelencia de intercambios múltiples, reunión, encuentro, ocio cultural y diversión sostenible en plazas y calles, redescubriendo el patrimonio mediante el paseo como función lúdica.

C) Revitalización funcional

Las propuestas de revitalización funcional deberían preservar las prácticas económicas tradicionales y fomentar la implantación de nuevas actividades productivas, recuperando los servicios y compensando el exceso de terciarización con la obligada devolución de la multifuncionalidad, reequilibrando el déficit de equipamientos comunitarios, haciendo compatible la implantación de negocios empresariales rentables (comercio. hostelería, restauración…), ajustados a las nuevas demandas del turismo cultural, y erradicando las prácticas incontroladas de banalización del ocio (botellón), que sólo coadyuvaban al deterioro generalizado del valor económico y de la imagen simbólica del Centro Histórico. 

    Para ello, sería necesario:

· Elaborar el Censo de Locales Comerciales para el análisis, diagnóstico y propuesta de regeneración productiva de los numerosos locales cerrados y en desuso.

· Incentivar convenios público-privados de apoyo al Urbanismo comercial, regulando y gestionando desde el sector público los procesos de cambio y regeneración cualitativa en las áreas peatonales-comerciales y las formas de ocupación, para evitar las privatizaciones del espacio colectivo por terrazas con mobiliario urbano heterogéneo. De lo contrario, el espacio peatonalizado dejaría de entenderse como reconquista ciudadana para convertirse por iniciativa y esfuerzo inversor público en lugar de renovación especulativa[126].

D) Recualificación ambiental

El Centro Histórico de Cáceres, Patrimonio Mundial, como ecosistema urbano privilegiado, precisaba de un Plan de Acondicionamiento Bioclimático de Áreas Peatonales y Espacios Libres, con definición de los indicadores básicos de sostenibilidad urbana (anillo verde, parques, jardines, tratamiento de residuos, calidad del agua, contaminación acústica…) para su recualificación ambiental. Serían objetivos de este proyecto: la mejora de la calidad de vida urbana; el incremento de la sostenibilidad ambiental; la amortiguación de los niveles acústicos contaminantes; el incremento de verde público; el cuidado de las pavimentaciones selectivas y respetuosas con el entorno; el rediseño del mobiliario urbano a partir de concursos públicos de ideas profesionales; la regulación y homologación de la publicidad comercial; el soterramiento general del cableado y de los tendidos aéreos en una “zanja única” y la ordenación del cromatismo de las fachadas, mediante la justificada carta de colores.

E) Reordenación circulatoria

Al objeto de procurar soluciones racionales a los graves problemas de congestión circulatoria, tráfico rodado, accesibilidad, movilidad, carga y descarga, peatonalización y aparcamientos se redactaría un Plan Integral de Tráfico, Aparcamientos y Peatonalización.


[125] El Director Urbanístico del Proyecto Intramuros deberá acreditar una titulación de Doctor o Licenciado en Geografía e Historia y perfil curricular de Geógrafo Urbanista, con experiencia mínima contrastada de diez años como redactor de documentos de planeamiento urbanístico, general y especial en Extremadura, y tener su domicilio fiscal en la ciudad de Cáceres.

[126] Campesino, Antonio-José. (1986): “La peatonalización ¿Reconquista ciudadana o renovación especulativa?”. OESTE. Revista de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, nº 2. COADEX, Badajoz, pp. 121-130.