domingo, 22 de marzo de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5. PLAN GENERAL MUNICIPAL DE CÁCERES (PROINTEC’2010)

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU’1999), cuya aprobación había costado la friolera de trece años, no superó los tres años de vigencia por tener que adaptarse a las determinaciones de los nuevos marcos legales, estatal (LRSV’1998) y autonómico (LSOTEX’2001). 

La Corporación encargó su revisión en 2002 a la empresa PROINTEC (Enrique Porto Rey, Luis Rodríguez Avial, junto al arquitecto cacereño Manuel Herrero). Con Aprobación Inicial el (04-10-2005), el vigente Plan General Municipal de Cáceres (PGM) obtuvo la Aprobación Definitiva el (15-02-2010) con vigencia desde su publicación (DOE 30-03-2010), ocho años después.

Fig. 33. Fotograma aéreo de Cáceres 2003. 
Fuente: PGM PROINTEC Aprobación Inicial (2005).

El PGM'2010 es pura megalomanía planificadora, heredada del boom inmobiliario de la década prodigiosa, imposible de asumir por los postulados técnicos del Proyecto Cáceres 2016, cuya propuesta de modelo urbano era el de ciudad compacta mediterránea, depositaria de las señas históricas y simbólico-patrimoniales de identidad, frente a la ciudad difusa y neoliberal de la anomía y el mimetismo globalizador. El Patrimonio Mundial de Cáceres, como bien público, recurso estratégico para el desarrollo endógeno, y producto cultural había de gestionarse mediante planes con modelos urbanístico-arquitectónicos sostenibles.

Los profesionales, que no sólo creíamos en el planeamiento urbanístico como instrumento de ordenación y previsión futura de la ciudad, sino que lo enseñábamos en las aulas universitarias y lo practicábamos desde hacía un cuarto de siglo en los municipios extremeños, nos negamos a ser sujetos pacientes y silentes en el enigmático y controvertido proceso de redacción y aprobación del Plan General Municipal de Cáceres por PROINTEC. 

Un PGM, antitético en su génesis con la del PGOU de 1998 -endógeno, transparente y democrático-, que se redactó prêt à porter sin participación activa de los numerosos profesionales universitarios, técnicos y ciudadanos conocedores de la ciudad y oscurantista por mandato municipal, que produjo análisis sectoriales ignotos sin planimetría, cuyos resultados se incorporaron a la Memoria de Información sin posibilidad de cotejo crítico. 

No puede extrañar que tradujera propuestas rayanas en la hilaridad para el horizonte futurible de 2050: clasificación de 2.000 hectáreas de nuevo suelo urbanizable -tantas como las ya existentes-; construcción de 65.000 nuevas viviendas, porque sí, sin el preceptivo estudio de demanda; proyecciones demográficas megalómanas de ¿325.000 habitantes?[112], -cuando éramos 90.000 escasos y, a duras penas, ganábamos un millar al año-. Macro-magnitudes injustificables e injustificadas de ciencia-ficción, versión postmoderna del cuento de la lechera, en un PGM licitado a precio de oro (2.208.784 euros), y con un mes raquítico de Exposición Pública para alegaciones en el Palacio de la Isla.

Pura fantasía, porque los del oficio sabemos que prever ciudad para más allá de una década en el actual escenario de tensión de cambio urbano es misión imposible[113], una entelequia, salvo que se pretenda recalificar de golpe en plan neoliberal salvaje todo el suelo intersticial entre las infraestructuras viarias de gran capacidad para congojo de la fauna de la ZEPA y regocijo económico de la otra fauna de propietarios, promotores, constructores y entidades financieras, que producen y construyen la ciudad de todos en exclusivo beneficio propio.

Desde el “Foro de Urbanismo y Debate sobre el PGM” ejercimos la participación ciudadana, porque el derecho de libertad de cátedra -reconocido en el art. 20 c) de la Constitución Española- me permitió -y me seguirá permitiendo- reclamar libremente el derecho a la ciudad mediterránea, saludable y sostenible[114]

En su nombre sintetizo las carencias y desafueros urbanísticos de trazo grueso del PGM[115]:

·  Incomprensión del sistema urbano-territorial y de las relaciones de polarización, concurrencia e interdependencia funcional entre Cáceres y los municipios del entorno comarcal de influencia, que se tradujeron en deficiente formulación de objetivos de planeamiento y en determinaciones utópicas fuera de escala.

· Supeditación del modelo futuro de ciudad (aún por formular) a las redes arteriales de alta velocidad (Autovía de la Plata, Autovía de Trujillo y presunto TGV de ¿2010?), prediseñadas a su antojo por el Ministerio de Fomento, con Ronda Norte infrautilizada y sin rondas Este y Sur, lo que multiplicará la incomunicación y el colapso actual de tráfico.

· Ignorancia y desatención, compartidas con los gestores municipales, por la confección del Catálogo patrimonial riguroso para la conservación activa de una Ciudad del Patrimonio Mundial y de sus entornos de protección.

·  Connivencia municipal y asunción sin anestesia de las cesiones realizadas por los propietarios de suelos rústicos no urbanizables de la Sierrilla y de la Montaña, a cambio de jugoso suelo urbanizable en sectores de ensanche, con sobredimensionamiento injustificado del mismo. Tras años de desenfreno, resultaban insultantes los convenios urbanísticos ‘contra natura’ y al margen del planeamiento, entre particulares, promotores y Ayuntamiento, para conseguir mutaciones de clasificación de suelo urbanizable y de calificación de usos. Todo un idilio de talonario entre promotores y políticos (hechos unos para otros), nacido al calor de la burbuja inmobiliaria. La ambición de los primeros precisaba de la corrupción de los segundos para hacer brotar presuntas urbanizaciones en el urbanizable de la penillanura sin fin.

Cáceres merece ser planeada bajo una Nueva Cultural de Territorio[116], con nuevos presupuestos territoriales-urbanísticos-patrimoniales, públicos y sostenibles, y ensamblaje de su planeamiento urbanístico supramunicipal en unas Directrices Regionales de Ordenación Territorial, que se demandan a gritos y aún siguen sin aprobar[117], en las que el modelo de territorio -por fin definido- permute la triste condición de trastero informal por la de bien patrimonial, obligando a planificadores y gestores a considerar el papel estructurante de los entornos paisajísticos en la conformación de la ciudad futura. 

Al mimetismo globalizador de la ciudad neoliberal, difusa, especulativa e insostenible, se oponen frontalmente las señas de identidad de la ciudad de Cáceres, única y distinta cual huella digital, compacta y patrimonial con veinte siglos de historia urbana mediterránea. El Ayuntamiento, gestor autóctono, y los planificadores urbanos, sistemáticamente foráneos, continúan siendo incapaces de entender el urbanismo de esta ciudad, de definir su modelo urbano y de confeccionarle un traje a medida.


[112] Campesino, Antonio-José. (2005): “Demografía prospectiva y planeamiento urbanístico: ¿325.000 cacereños…?”. El Periódico Extremadura, Cáceres, p. 18 (miércoles, 23 de noviembre).

[113] Campesino, Antonio-José. (2007): “El planeamiento cacereño o la ‘historia de un proceso imposible’”. BÓVEDA. Revista Oficial de la Federación Provincial de Empresarios de la Construcción, Año IV, nº 26, Bimestre Mayo-Junio. Federación de Constructores (FECONS), Cáceres, pp. 14-15.

[114] Campesino, Antonio-José. (2005): “El Plan General Municipal de Cáceres: 2050 la odisea del territorio…”. Cáceres, 5 de noviembre.

[115] Ayuntamiento de Cáceres. (2018): Plan General Municipal. (Actualizado a 10-09-2018) https://www.ayto-caceres.es/ayuntamiento/plan-general-municipal/

[116] Asociación de Geógrafos ESpañoles. (2006): Manifiesto “Por una nueva cultura del Territorio”. https://www.age-geografia.es/site/wp-content/uploads/2018/10/Manifiesto-por-una-nueva-cultura-del-territorio-2006.pdf.

  AA.VV. (2009): Territorio, Urbanismo y Crisis. http://www.age-geografia.es/site/wp-content/ uploads/2018/06/Adenda-2009_MANIFIESTO_NuevaCulturadelTerritorio.pdf

     AA.VV. (2018): Adenda. En defensa del territorio ante los nuevos retos del cambio global.

   https://www.age-geografia.es/site/wp-content/uploads/2018/05/Adenda-2018_MANIFIESTO _NuevaCulturadelTerritorio.pdf

[117] Campesino, Antonio-José; Jiménez, Víctor; Salcedo, José-Carlos. (2018): “Extremadura: Tres décadas de autogobierno sin directrices de ordenación territorial”. Revista de Estudios Extremeños, Tomo LXXIV, Nº I. Diputación de Badajoz, Badajoz, pp. 517-522.


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