sábado, 13 de junio de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


6.2. Cáceres: primer destino turístico-cultural de Extremadura (1986-2025)

Desde el inicio de la década de los noventa del siglo pasado, las demandas turísticas comenzaron a bascular sobre las ciudades históricas (ecosistemas patrimoniales, únicos e irrepetibles, depositarios de las señas de identidad de cada estado y región), cuyos espacios urbanos se transformaron en escenario y sus recursos patrimoniales en materia prima del nuevo segmento de turismo cultural, entendido como “el conjunto de actividades turísticas ligadas al conocimiento y disfrute de los bienes patrimoniales, cultura, costumbres y modos de vida de las poblaciones, con repercusiones trasversales de producción, distribución, transporte y consumo, de capital importancia para las economías urbanas locales”[170].

Fui pionero en mi cátedra al insertar la cooperación turística[171] en la línea de investigación sobre la Raya/Raia ibérica iniciada en 1982. La estrecha relación causal entre recursos patrimoniales y productos culturales con aprovechamiento turístico me movió a fines de los años 90 a profundizar en materia de turismo en la raya extremeña-alentejana y a interesarme por los procesos de rehabilitación de los contenedores singulares para usos culturales al objeto de enfrentar los retos del turismo de congresos y eventos.

Las Ciudades del Patrimonio Mundial (CPM) comenzaron pronto a ser sensibles al turismo cultural[172] emergente y me hice eco de ello por residir en Cáceres, incorporando una asignatura al plan docente[173], abriendo una línea paralela de investigación[174], organizando congresos[175] y participando activamente en los más relevantes[176]

Las CPM más emblemáticas ya estaban siendo afectadas por la sobrecarga turística con los primeros efectos no deseables (para los expertos, pero no para los políticos) del turismo de masas. Se enfrentaban al doble reto de fundamentar estrategias innovadoras de protección y gestión sostenibles, para conciliar la conservación con el desarrollo económico y social que propiciaba el turismo cultural, y lograr su inserción en la dinámica urbana. Razón por la cual a comienzos del siglo actual se constató la necesidad de proceder a la planificación[177] y gestión[178] turística-cultural. Así surgieron los Planes de Excelencia Turística (PET) -en destinos maduros- y los Planes de Dinamización Turística (PDT) -en destinos emergentes- para la ordenación turística de las ciudades patrimoniales.

El segmento del turismo urbano comprende una encrucijada de modalidades turísticas, tan plural como la heterogeneidad de atractivos que ofrece la ciudad: turismo monumental (patrimonial), turismo cultural (museos, congresos, jornadas técnicas, exposiciones, conciertos), turismo deportivo (olimpiadas, eventos deportivos), turismo religioso (peregrinaciones), turismo de negocios (trabajo, incentivos, ferias, reuniones), turismo de compras, y turismo gastronómico. Utilizan el escenario singular de las ciudades patrimoniales como destino de indiscutible atractivo, apropiándose este turismo urbano de masas del más que discutible marchamo de “cultural”[179].

Cuatro décadas después, el turismo cultural es hoy ya de masas, debido a la progresión geométrica de la atracción turística por las ciudades patrimoniales, impulsada por: a) Turismo de corta duración y frecuencia (viajes culturales, recreativos y profesionales sin pernoctación), de fin de semana y de un día; b) Renovada atracción por productos culturales y patrimoniales (eventos, exposiciones y museos); c) Regeneración del paisaje urbano (ciudad como espacio de consumo de servicios); d) Mejora de los transportes públicos de alta velocidade) Generalización de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, y f) Motivaciones de los viajeros: (disfrute de los recursos patrimoniales, y consumo  de  cultura y arte). 

¿Realmente, el escaso espacio común de nuestras ciudades históricas mediterráneas sigue siendo público o acusa un preocupante proceso de creciente privatización? Comparto la respuesta de Alfonso Álvarez Mora, catedrático de urbanística de la Universidad de Valladolid  “el valor de cambio del espacio-mercancía se ha impuesto sobre el valor de uso y disfrute colectivo”[180].

La investigación turística en la ciudad de Cáceres se consolidó en el Congreso de Comercio, Turismo y Cambios Funcionales en las Ciudades Españolas del Patrimonio Mundial (1999), que organicé en Cáceres y al que presentamos una ponencia sobre “Comercio y Turismo en el Centro Histórico de Cáceres”, en la que el profesor Sánchez Martín desarrolló la primera aplicación estratégica de un SIG al turismo cultural[181].

El Plan de Excelencia Turística de Cáceres (2000-2004), con una inversión de 2,7 millones de euros (financiados conjuntamente por las administraciones local, autonómica y nacional), supuso un apoyo a la mejora de los servicios y dotaciones para la revalorización del patrimonio. Sus aportaciones se concretaron en la restricción selectiva de tráfico a la ciudad monumental, la apertura del Centro de Interpretación de la Torre de Bujaco (8 de agosto de 2002) y el paseo por la muralla colindante, la apertura de la Torre de los Pozos en el lienzo Este y el aljibe medieval de la parte baja (81.000 euros), el aparcamiento para autobuses y caravanas en San Blas y la renovación de la señalética monumental (230.000 euros).

A la recuperación del dinamismo del Centro Histórico cacereño estaba contribuyendo el terciario turístico que favorecía la llegada lenta, pero progresiva de visitantes. Pero este sector tenía que recomponer sus estrategias bajo los nuevos paradigmas de la competitividad: calidad del producto, sostenibilidad de la explotación, e innovación instrumental y gestora, transformando los recursos en productos; desarrollando un marketing innovador; buscando la complementariedad al patrimonio monumental en la oferta alternativa de naturaleza y cultura, para forzar las pernoctaciones; seleccionando cualitativamente al turista por su solvencia y capacidad de gasto; readecuando sustancialmente la infraestructura hotelera, y desarrollando una política de mejora y competitividad del comercio y de los servicios terciarios cualificados.

Sin embargo, los procesos de banalización del ocio (movidas y botellones) por los que el Centro Histórico de Cáceres pretendió auparse a la pseudo-modernidad de los años ochenta provocaron a la larga el efecto contrario al que perseguían, generando problemas ambientales, agresiones físicas al patrimonio, descenso del precio de los inmuebles y deterioro de la calidad de vida de los escasos residentes del Centro Histórico. 

De nada sirvieron los intentos normativos de regulación prohibitiva de consumo de alcohol en la calle por la Ley 2/2003, de13 de marzo, de la convivencia y el ocio de Extremadura (BOE 35, 02/03/2003), porque cualquier actividad “cultural” es sinónimo de “botellón” permitido, subvencionado y favorecido por las presiones de los hosteleros, porque su negocio es lo primero, el patrimonio, un muladar de basuras, y el deterioro ambiental un asunto público a costear entre todos. 

En suma, el constatado crecimiento turístico de Cáceres tuvo una serie de efectos directos y colaterales que aportaron beneficios a la ciudad en el ámbito económico (inversiones y empleo), cultural (incremento de actividades), rehabilitador (inversiones en el patrimonio) y de imagen exterior con un gran recorrido en el primer decenio del siglo XXI[182]. La industria turística fue el único subsector-locomotora que tiró de la economía española durante la gran crisis de 2007-2017.

En 2012, la materia prima patrimonial de Cáceres radicaba en los Bienes de Interés Cultural (18), que representaban el (15 %) del total provincial, en sus distintas categorías con incorporación de 7 nuevos en los últimos 25 años: Conjunto Histórico (1), Monumentos (14), Zona Arqueológica (1) y Lugar de Interés Etnológico (1), Sitio Histórico (1)[183]

Sobre esta amalgama de recursos patrimoniales, ubicada dentro del perímetro del Conjunto Histórico, gravitaban las intervenciones de rehabilitación-refuncionalización, las actuaciones de política turística y las actividades culturales anuales (Festival de Teatro Clásico y Otoño Musical) y lúdicas (Festival WOMAD en su vigésima edición en 2011), y que hicieron a Cáceres acreedora del Pomme d’Òr al Mérito Turístico, otorgado por la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Turismo (1996) y de la declaración de la Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Internacional (2011).



[170] AA. VV. (2000): Turismo Cultural: el patrimonio histórico como fuente de riqueza. Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León. Valladolid, pp. 113-138.

[171] Campesino, Antonio-José. (1997): “El turismo en la política de cooperación transfronteriza lusa-extremeña, en Valenzuela, Manuel. (Coord.). Los Turismos de interior: retorno a la tradición viajera. Ediciones de la Universidad Autónoma. Colección de Estudios, 52. Madrid, pp. 627-642.

[172] Campesino, Antonio-José. (1998): Las Ciudades Patrimonio Mundial: Estrategias Turísticas”, en Marchena, Manuel. (Ed.). Turismo urbano y patrimonio cultural. Una perspectiva europea. Colección Documentos 1. Diputación de Sevilla, Patronato Provincial de Turismo, Sevilla, pp. 107-117.

[173] Asignatura: “Ciudades Españolas del Patrimonio Mundial: Planeamiento y Gestión”.

[174] Campesino, Antonio-José. (1998) “Ciudades Patrimonio Mundial y Turismo Cultural: matrimonio de conveniencia”. Vivir las Ciudades Históricas. Seminario Turismo, Conservación y Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico y Artístico. Fundación ‘la Caixa’ y Universidad de Extremadura, Cáceres, 1998, pp. 47-57.

[175] Campesino, Antonio-José. (Coord.). (1999): Comercio, turismo y cambios funcionales en las Ciudades Españolas Patrimonio Mundial. Cámara Oficial de Comercio e Industria de Cáceres, Cáceres. 284 p.

[176] Campesino, Antonio-José. (1999): “El turismo en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad”. Seminario Turismo y Gestión del Patrimonio Cultural. UIMP, Santander, 1999 (9 a 13 de agosto). (Inédito). 10 p.

[177] Campesino, Antonio-José. (2003): “Planificación estratégica del turismo cultural en ciudades patrimoniales. Calidad, innovación y sostenibilidad”, en Blanquer, David. (Dir.). 6º Congreso de Turismo Universidad y Empresa. Turismo cultural y urbano (2003), Tirant lo Blanch, Valencia, 2004, pp. 41-81.

[178] Campesino, Antonio-José. (2001): “Gestión equilibrada (sostenible) del Turismo Cultural”, en Aa. Vv. Actas del 1er Congreso del Turismo de Extremadura (Badajoz 7 a 9 de junio). Consejería de Obras Públicas y Turismo. Mérida, 2001, pp. 55-68.

[179] Turespaña. (1996): Estudio sobre turismo y desarrollo sostenible en las ciudades históricas con patrimonio arquitectónico y monumental. Madrid, Secretaría de Estado de Turismo. (Equipo técnico: Troitiño, Miguel Ángel (dir); Brandis, Dolores; Del Río, Isabel; Gutiérrez, J.; Martín, F.) (Colaboradores: Alonso, M.; De la Calle, Manuel; García, María; Lobo, P.). Madrid

[180] Álvarez, Alfonso. (2015): La ciudad como producto versus la ciudad como obra, o la realidad urbana entre el espacio como renta y el espacio social. Lección inaugural curso 2015/2016. Instituto Universitario de Urbanística, Universidad de Valladolid. Valladolid.

[181] Campesino, Antonio-José y Sánchez, José Manuel. (1999): “Comercio y Turismo en el Centro Histórico de Cáceres. Aplicaciones estratégicas de un SIG”, en Campesino, Antonio-José. (Coord.). Comercio, Turismo y Cambios Funcionales en las Ciudades Españolas, Patrimonio de la Humanidad. Cámara O.C. I. de Cáceres, Cáceres, pp. 13-59.

[182] Rengifo, Juan Ignacio. (2011): “Evaluación del papel del turismo en la ciudad de Cáceres, como factor de cambio, en el periodo 1990-2010”·. XVI Congreso de AECIT, Málaga.

[183] Bienes de Interés Cultural de la Ciudad de Cáceres. (2012): Conjunto Histórico (Palacio de Abrantes, Casa de los Trucos, Casa Plaza de la Concepción, Casa de la Roca, Iglesia de Santiago, Convento de San Francisco, Ermita del Espíritu Santo, Santuario de Nuestra Señora de la Montaña, La Preciosa Sangre, Casa del Sol, Conventual de San Francisco); Monumentos (Muralla almohade, Ruinas romanas «Cáceres el Viejo», Casa de las Veletas, Palacio de los Golfines de Abajo, Casa Mudéjar, Iglesia Concatedral de Santa María, Museo de Bellas Artes, Palacio de los Golfines de Arriba, Archivo Histórico Provincial de Cáceres, Oratorio-Enfermería de San Pedro de Alcántara, Palacio del Marqués de Camarena, Plaza de Toros, Inmueble 13 de la Avenida de España -Casa de los Málaga-, Palacio de Carvajal); Zona Arqueológica: Cueva de Maltravieso; Lugar de Interés Etnológico: Poblado Minero de «Aldea Moret»; Sitio Histórico: Vía de la Plata. Dirección General de Patrimonio Cultural. Mérida.

 


domingo, 7 de junio de 2026

LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


6. PATRIMONIO Y TURISMO CULTURAL EN LA CIUDAD DE CÁCERES, P.M.

6.1. Estado de la cuestión

En España, los recursos patrimoniales comenzaron a ensamblarse con el nuevo turismo cultural a comienzos de los años 90 del siglo XX, con sinergias entre ciudades patrimoniales y tour-operadores turísticos dispuestos a explotarlos como productos turístico-culturales, y no precisamente en régimen de gananciales[151].

Dicho segmento contenía una pluralidad de modalidades turísticas: turismo monumental, de congresos, de exposiciones, de ferias, de negocios, de incentivos, de circuitos, de espectáculos, de “conciertos” musicales, de eventos deportivos, de compras..., que comenzaron a utilizar el escenario singular de las ciudades patrimoniales como destino de indiscutible atractivo, apropiándose este turismo urbano de masas del más que discutible marchamo de “cultural”[152].

A las líneas troncales de investigación (territorio, urbanismo y patrimonio) de mi cátedra de Análisis Geográfico Regional de la UEX tuve que añadir la del turismo cultural, por su reconocida trasversalidad, como la nueva industria de servicios del siglo XXI. Vocación investigadora tardía que vengo cultivando hasta el presente, gracias a lo aprendido de antiguos discípulos -hoy reconocidos expertos en turismo-, hasta conformar en 2006 el Equipo de Investigación Turística de Extremadura (TOURISMEX)[153].

La estrecha relación causal entre recursos patrimoniales y productos turístico- culturales me movió a insertar el turismo en la investigación sobre la cooperación transfronteriza de la Raya/Raia ibérica extremeña-alentejana en 1997[154], y a interesarme por los procesos de rehabilitación de los edificios singulares para usos culturales.

Obviamente, las Ciudades del Patrimonio Mundial (CPM) con su imagen de marca internacional iban a ser los focos de mi interés investigador, porque presuponía que estaban llamadas a ser los laboratorios experimentales del turismo cultural[155] y de las nuevas estrategias turísticas[156]

Las CPM comenzaron pronto a ser sensibles al turismo cultural[157] emergente y me hice eco de ello por residir en Cáceres, una de ellas desde 1986, incorporando una asignatura al plan docente[158], abriendo una línea paralela de investigaciónorganizando congresos y participando activamente en los más relevantes[159]

Las CPM más emblemáticas ya estaban siendo afectadas por la sobrecarga turística con los primeros efectos no deseables (para los expertos, pero no para los políticos) del turismo de masas. Se enfrentaban al doble reto de fundamentar estrategias innovadoras de protección y gestión sostenibles, para conciliar la conservación con el desarrollo económico y social que propiciaba el turismo cultural, y lograr su inserción en la dinámica urbana. 

Razón por la cual a comienzos del siglo actual se constató la necesidad de proceder a la planificación y gestión turística-cultural. Así surgieron los Planes de Excelencia Turística (PET) -en destinos maduros- y los Planes de Dinamización Turística (PDT) -en destinos emergentes- para la ordenación turística de las ciudades patrimoniales.

Ensamblar mi investigación sobre planeamiento especial de protección[160] y turismo cultural en las Ciudades españolas del Patrimonio Mundial era una obligación de causa-efecto, dado que la factura de la rehabilitación patrimonial únicamente podría pagarla la actividad turística-cultural[161]

Fruto del interés investigador y de la ausencia de estudios monográficos, a finales de los noventa organicé en Cáceres el congreso sobre Comercio, Turismo y Cambios Funcionales en las Ciudades Españolas del Patrimonio Mundial[162], invitando a reconocidos geógrafos expertos en la materia para una puesta en común comparada del estado de la cuestión en sus respectivas ciudades, de los productos comercializados[163] y de las políticas y planes estratégicos turísticos[164]

Convinimos que las mayores debilidades procedían, no tanto del planeamiento (que también) como de la gestión turístico-cultural[165], la eterna asignatura pendiente[166], y del confusionismo terminológico entre Itinerarios Culturales del Patrimonio Mundial y rutas turístico-culturales inventadas, como tuvimos ocasión de clarificar en el Monográfico PH 60 que coordiné para el Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico[167].

Uno de los problemas claves a resolver por técnicos y gestores de ciudades patrimoniales era -y sigue siendo- la estimación de la capacidad de los recursos patrimoniales para la acogida turística y la definición del umbral de carga turística que, una vez superada por el turismo de masas, estaba conduciendo ya a despropósitos de saturación como los de Venecia, Versalles, Brujas….

Otro déficit sin resolver, era y se mantiene, la necesidad de imbricar políticas e instrumentos de planificación y gestión del urbanismo, del patrimonio y del turismo, dada la trasversalidad sistémica de los procesos, que demandan sinergias compartidas y herramientas de gestión trasversal para la concertación[168] y cooperación interadministrativa e interdepartamental, tan difícil de conseguir mediando los dislates políticos, incluso entre administraciones presuntamente competentes (patrimoniales y turísticas) del mismo partido.

Las luces y sombras del "matrimonio de conveniencia" patrimonio-turismo las expusimos en Ávila (1996)[169].



[151] Turespaña. (1996): Estudio sobre turismo y desarrollo sostenible en las ciudades históricas con patrimonio arquitectónico y monumental. Madrid, Secretaría de Estado de Turismo. (Equipo técnico: Troitiño, Miguel Ángel (dir); Brandis, Dolores; Del Río, Isabel; Gutiérrez, J.; Martín, F.) (Colaboradores: Alonso, M.; De la Calle, Manuel; García, María; Lobo, P.). Madrid.

[152] Campesino, Antonio-José. (1998): “Ciudades Patrimonio Mundial y Turismo Cultural: Matrimonio de Conveniencia”. Vivir las Ciudades Históricas. Seminario. Turismo, Conservación y Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico y Artístico. Fundación “la Caixa” y Universidad de Extremadura, Mérida, pp. 47-57.

[153] Tourismex (Equipo de Investigación Turística de Extremadura). (2006): Integrado por los profesores de la UEX, José Manuel Sánchez Martín (Geógrafo); Marcelino Sánchez Rivero (Economista); Juan Ignacio Rengifo Gallego (Geógrafo). Víctor Jiménez Barrado (Geógrafo). Luz María Martín Delgado (Geógrafa). (Dir. Antonio-José Campesino Fernández -Geógrafo-). Cáceres. 25 p. https://sites.google.com/site/tourismex

[154] Campesino, Antonio-José. (1997): “El turismo en la política de cooperación transfronteriza lusa-extremeña, en Valenzuela, Manuel. (Coord.). Los Turismos de interior: retorno a la tradición viajera. Ediciones de la Universidad Autónoma. Colección de Estudios, 52. Madrid, pp. 627-642.

[155] Campesino, Antonio-José. (1996): “Turismo Cultural en Ciudades del Patrimonio Mundial”. III Congreso AECIT. La Administración Turística del Municipio en España. Asociación Española de Expertos Científicos en Turismo, Madrid (2 diskettes).

[156] Campesino, Antonio-José. (1998): “Las ciudades Patrimonio de la Humanidad: estrategias turísticas”, en Marchena, Manuel. (Ed.). Turismo urbano y patrimonio cultural. Una perspectiva europea. Colección Documentos 1. Diputación de Sevilla. Patronato Provincial de Turismo, Sevilla, pp. 107-117.

[157] Campesino, Antonio-José. (1998) “Ciudades Patrimonio de la Humanidad y Turismo Cultural: matrimonio de conveniencia”. Vivir las Ciudades Históricas. Seminario Turismo, Conservación y Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico y Artístico. Fundación ‘la Caixa’ y Universidad de Extremadura, Cáceres, 1998, pp. 47-57.

[158] Asignatura: “Ciudades Españolas del Patrimonio Mundial: Planeamiento y Gestión”.

[159] Campesino, Antonio-José. (1999): “El turismo en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad”. Seminario Turismo y Gestión del Patrimonio Cultural. UIMP, Santander, 1999 (9 a 13 de agosto). (Inédito). 10 p.

[160] Campesino, Antonio-José. (1997): “Planeamiento Especial en Centros Históricos Patrimonio de la Humanidad”, en Bernal, Begoña. (Coordª.). El Centro Histórico de las Ciudades Patrimonio Cultural. Ias. Jornadas de Geografía Urbana, Caja Burgos, Burgos, pp. 81-125.

[161] Campesino, Antonio-José. (2004): “La revitalización patrimonial con fines turístico-culturales”, en Pardellas, Xulio Xosé (Dir.). Potencial turístico de territorios periféricos. Servizo de Publicacións de la Universidade de Vigo, Vigo, pp. 51-71.

[162] Campesino, Antonio-José. (Coord.). (1999): Comercio, Turismo y Cambios Funcionales en las Ciudades Españolas, Patrimonio de la Humanidad. Cámara Oficial de Comercio e Industria de Cáceres, Cáceres, 284 p.

[163] Campesino, Antonio-José. (2003): “Productos urbanos turístico-culturales de ayer y de hoy: rehabilitación y producción de patrimonio en las ciudades históricas”, en Pardellas, Xulio Xosé. (Coord.). Turismo Cultural y Ambiental. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Vigo, Vigo, pp. 61-77.

[164] Campesino, Antonio-José. (2004): “Planificación estratégica del turismo cultural en ciudades patrimoniales: calidad, innovación y sostenibilidad”, en Blanquer, David. (Coord.). 6º Congreso de Turismo Universidad y Empresa. Turismo cultural y urbano 2003. Tirant lo Blanch, Valencia, pp. 41-81.

[165] Campesino, Antonio-José. (2001): “Gestión equilibrada (sostenible) del Turismo Cultural”, en AA. VV. 1er Congreso del Turismo de Extremadura. Actas del Congreso (Badajoz a 9 de junio de 2001). Consejería de Obras Públicas y Turismo, DGT de la Junta de Extremadura, Badajoz, pp. 55-68.

[166] Campesino, Antonio-José. (2003): “Gestión equilibrada del turismo cultural: su aplicación a Granada”, en AA. VV. Desarrollo Turístico Integral de Ciudades Monumentales. Congreso Internacional. Patronato Provincial de Turismo de Granada, Granada, pp. 599-616.

[167]  Campesino, Antonio-José. (Dir.). (2006): “Itinerarios culturales y rutas turístico-culturales”. PH. Boletín del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Monográfico, nº 60, Publicación trimestral. Año XIV. Noviembre. IAPH, Consejería de Cultura, Junta de Andalucía, Sevilla. 200 p.

[168] CAMPESINO FERNÁNDEZ, A.-J. (2004): “Deber de concertación pública en la protección del patrimonio mundial”. FORO. Boletín Informativo del Consorcio de la Ciudad Monumental, Histórico-Artística y Arqueológica de Mérida, nº 34, enero. Consorcio de la Ciudad Monumental, Mérida, pp. 2-3.

[169] Campesino, Antonio-José; Rengifo, Juan Ignacio; Sánchez, Marcelino. (1996): “Turismo y patrimonio: entre el perjuicio y el beneficio”. Actas del Congreso de Turismo Rural y Turismo Activo. Junta de Castilla y León, Consejería de Industria, Comercio y Turismo, Ávila, pp. 237-247.