LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)
5.2.1. Plaza Mayor y entorno.
Tras el fracasado Anteproyecto de Ordenación,
Diseño y Acondicionamiento de la Plaza Mayor y su Entorno (2001) y el posterior
traslado del garaje al aire libre al aparcamiento Galarza (2002), su
reordenación seguía siendo una asignatura pendiente. Con la “esperanza” de que la
revisión inmediata del nuevo Plan Especial de Protección asumiera el reto, avanzamos en el Proyecto
Intramuros fundamentos urbanísticos para debate:
· Mientras los centros
históricos españoles tocaron fondo en 1981 y se levantaron de tal postración en
la década de los años 90, incomprensiblemente, el espacio de mayor centralidad,
simbolismo y atracción urbana de Cáceres se encontraba deshabitado por carencia
rehabilitadora, con numerosos locales comerciales cerrados y en deterioro
flagrante por pérdida del valor del suelo central. De la vitalidad de la Plaza
Mayor dependía la regeneración en cadena del Casco Antiguo y del Centro
Histórico, al ser la rótula de articulación y vertebración del espacio intramuros-extramuros
durante más de cinco siglos de historia urbana. El 1 de enero de 2008, el mal
denominado ‘Casco Antiguo’ por el PEPRPACC, censaba una población de 5.929
habitantes, el (6,4 %) de la población total (92.344 hab.), distribuida en 6
sub-zonas (Ciudad Monumental -410-, Santiago -1.384-, San Juan -1.241-, Santa
Clara -1.245-, Huertas -56-, y José Antonio -1.593-), alojada en unas 3.886
viviendas, de las que 456 (11,7 %) se encontraban sin uso, insertas en 1.756 inmuebles,
de los que 650 (37 %) se encontraban muy deteriorados.
· La rehabilitación de
· La repoblación
residencial con grupos sociales heterogéneos sobre edificios en alquiler o
propiedad en la Plaza y calles aledañas, increíblemente abandonadas y degradadas
por el monocultivo de bares de ocio nocturno, -como la C/ General Ezponda o "de los bares"-, debería
servir para atraer comercio de calidad y servicios terciarios a la zona, superando
la obsolescencia comercial decimonónica, que aún anidaba bajo los soportales y
que no se compadecía de forma alguna con el carácter de modernidad presumible para
una Ciudad Patrimonio Mundial.
· A partir de ayudas
efectivas a la rehabilitación, el liderazgo político municipal había de
ejercerse entrando en contacto con cada uno de los propietarios de viviendas y
locales para implicarlos en un proceso lento, de acupuntura, que ya se estaba
iniciando con la compra en 2007 del edificio de 4 plantas del flanco NE por la
empresa salmantina Novaprosa para la rehabilitación de nueve apartamentos y locales
con proyecto del arquitecto cacereño Ángel González García.
· Iniciativas, como
ésta, y la respetuosa rehabilitación del edificio Valhondo, realizada por el
arquitecto cacereño Eleuterio Sánchez Vaca para Hotel Casa Don Fernando (2008),
de 3 estrellas y 38 habitaciones, junto a la intervención de mayor calado en el
solar del antiguo Colegio de San Antonio en la calle Margallo para el Gran Hotel
Don Manuel (2008), de 4 estrellas, 250 plazas y 306 plazas de aparcamiento, estaban ofertando alojamientos turísticos de calidad, promovidos por empresas privadas
con visión empresarial de futuro en el proceso de reconquista y regeneración de
funciones y servicios en la Plaza y entorno.
Contenido
en el Plan Estratégico Intramuros y
financiado por
El Proyecto de Ejecución del P.D. debería considerar:
Ø Que la Plaza Mayor de Cáceres, tendría que ser por fin una Plaza,onforme a la caracterización morfológica y funcional de esta pieza
básica de la ciudad mediterránea, por cuanto ofrecía nulas posibilidades para
su disfrute, estancia y paseo, al ser transitada por 2.000 vehículos diarios. En consecuencia, la peatonalización de
Ø Que las intervenciones
sucesivas soportadas no supieron resolver sus condicionantes
topográficos de pendiente natural y de irregularidad constructiva, por la
presencia de rincones marginales y estrangulamientos en algunos de sus soportales.
Carecía, además, de enlaces accesibles entre sus espacios, como el Foro de los
Balbos y el Ayuntamiento, cuyas escaleras suponían un impedimento para la accesibilidad de personas con movilidad reducida.
Ø Que, en relación a los elementos compositivos, existía muy poca coherencia entre los pavimentos, con múltiples tipologías que dificultaban el tránsito y no favorecían su aspecto estético. Los bancos, luminarias, bolardos… no eran funcionales y distorsionaban la perspectiva global del conjunto. La ubicación de las terrazas era inadecuada por el descontrol, consentido y negociado por el Ayuntamiento, de excesiva privatización del espacio público, que alteraba el tránsito peatonal.
La remodelación formal
de
- Se
modificarán sutilmente las rasantes para conseguir una topografía que,
respetando la configuración natural de
- Dispondrá
de una ‘malla técnica’ en el subsuelo, provista de un sistema modular y
flexible de estructuras para instalaciones (eventos, ferias, mercadillos y
actividades efímeras), con un sistema de
mástiles o soportes verticales y viguetas para entoldados y pérgolas que se
anclarán en piezas predispuestas en el pavimento, conectadas a la malla
técnica’, para albergar las conexiones de electricidad, alumbrado y medios
audiovisuales e informáticos.
- Se
reestructurarán todos sus espacios. diferenciando varios ámbitos con
identidades propias, que enriquecerán la imagen global de
- Se
suprimirá lo superfluo y la ornamentación
fatua, con el fin de buscar el equilibrio de lo esencial, a través de la limpia
conformación de la superficie de
- Se diseñará un nuevo mobiliario flexible y adaptado a las distintas necesidades y usos, y la Plaza Mayor contará con elementos verdes desplazables, compuestos por piezas de arbustos o flores de cultivos hidropónicos, con finalidades ornamentales y funciones de confort climático en estaciones calurosas, mediante láminas y surtidores de agua. El alumbrado general tendrá un mínimo impacto visual y se basará en luminarias retráctiles, situadas en los aleros de los edificios, que se accionarán mecánicamente, sobresaliendo en horas nocturnas y retrayéndose, para hacerse imperceptibles, durante el día.
A la postre, por decisión de Leonor Flores Rabazo, Consejera de Cultura y Turismo, se proyectó una “Plaza-Womad”, ideal para la práctica del “botellón multicultural”, sin arbolado, ni sombra, ni agua, ni asientos... Comparen, si pueden, con la Plaza de Antonio Canales (antes Plaza de Italia). Esa sí es hoy una plaza mediterránea sostenible.
[128] Me©sa-Thuban. Pol, F.; Rodríguez, A.;
Antequera, A. (2008): Plan Director de Intervención en el Espacio Público del Casco
Histórico de Cáceres. Plan Director de Intervención del Centro Histórico de
Cáceres. Concurso del Consorcio Cáceres 2016. Cáceres. 77 p.
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