domingo, 5 de abril de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


5.2. Plan Director de Intervención del Centro Histórico

El “Proyecto Cáceres 2016: De Intramuros a Europa” definió un conjunto de actuaciones estratégicas y sostenibles de desarrollo global para el Centro Histórico de Cáceres, con el objetivo de dar solución a las nuevas demandas endógenas y exógenas. 

A fin de dotarlo de la integración necesaria de políticas, planes y proyectos propusimos la contratación de un “Plan Director de Intervención del Centro Histórico de Cáceres” (PDICHC) que implicara a los agentes públicos y privados en la financiación compartida del proyecto colectivo e ilusionante de preparar la ciudad para asumir el reto potencial inmediato de la Capitalidad Europea de la Cultura en 2016.

Fundamentos conceptuales 

El PDICH analizó, diagnosticó y propuso soluciones integradas y proyectos, técnicos y administrativos, de planificación y gestión, que deberían ser asumidos por el nuevo Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Cáceres, cuando se revisara el PEPRPACC. 

La Corporación Municipal socialista de la alcaldesa Carmen Heras Pablo arbitró la creación de la figura profesional del Director Urbanístico del Proyecto Intramuros [125], contractualmente vinculada al Consorcio Cáceres 2016, para asesoría y dirección de los trabajos sectoriales. Responsabilidad que asumí con satisfacción y agradecimiento, dado que era la primera vez, durante 40 años de vida académica y profesional, que se tenía en cuenta mi curriculum por parte de los gestores municipales de esta ciudad.

Proyectos estratégicos 

Los proyectos estratégicos contenidos en el PDICHC se agruparon en cinco grandes bloques de actuación:

A) Rehabilitación morfológica

Las propuestas de rehabilitación física deberían proceder, inicialmente, a la catalogación exhaustiva de todos y cada uno de los contenedores patrimoniales del C.H., mediante fichas técnicas informatizadas, para revisar su nivel de protección, diagnosticar su estado de conservación/utilización, negociar su recuperación con los propietarios y definir su potencial de uso y reutilización. 

    Los redactores deberían:

·  Acreditar un conocimiento profundo del proceso de formación y transformación histórica del C.H. y de su morfología urbana (callejero, manzanero, parcelario, edificación, espacios públicos, estructura de la propiedad, régimen de tenencia, distribución espacial de los usos del suelo, áreas morfológicas, áreas de función dominante y zonas homogéneas).

· Proteger integralmente el patrimonio histórico-artístico, recuperando la estructura urbana revalorizada del C.H. y conciliando los principios de conservación activa con los de funcionalidad económica y habitabilidad edificatoria para atender las nuevas demandas turísticas.

·  Crear una Base de Datos SIG (urbanísticos y patrimoniales) en la Oficina del Centro Histórico para la centralización de toda la información dispersa, procedente del ARI y de otros organismos públicos.

· Entender que la Plaza Mayor de Cáceres, centro genético de la ciudad extramuros, tenía que ordenarse y convertirse en el laboratorio de experiencias rehabilitadoras para su difusión a todo el Centro Histórico.

B) Reanimación social

Las propuestas de rehabilitación residencial y de producción de nueva vivienda de protección oficial (VPOE) deberían favorecer el mantenimiento de la población residente en condiciones de habitabilidad y la captación de nuevos moradores para repoblación de las áreas degradadas con parejas jóvenes y activos de diferentes niveles sociales, incentivando el efecto-retorno al Centro Histórico, superando la dicotomía gentrificación/ghettificación y tratando de lograr el necesario equilibrio de ósmosis social. 

    A tal fin, se debería:

·  Conocer en profundidad la dinámica poblacional del C.H., estructura, niveles de actividad, dependencia, envejecimiento y capacidad económica de los residentes para afrontar los procesos de rehabilitación residencial y funcional, valorando sus demandas (habitacionales, dotacionales y equipamentales) y las de los futuros ocupantes.

·  Favorecer la ósmosis social democrática y cambiante de día y de noche.

· Conseguir la reconversión del C.H. como espacio simbólico por excelencia de intercambios múltiples, reunión, encuentro, ocio cultural y diversión sostenible en plazas y calles, redescubriendo el patrimonio mediante el paseo como función lúdica.

C) Revitalización funcional

Las propuestas de revitalización funcional deberían preservar las prácticas económicas tradicionales y fomentar la implantación de nuevas actividades productivas, recuperando los servicios y compensando el exceso de terciarización con la obligada devolución de la multifuncionalidad, reequilibrando el déficit de equipamientos comunitarios, haciendo compatible la implantación de negocios empresariales rentables (comercio. hostelería, restauración…), ajustados a las nuevas demandas del turismo cultural, y erradicando las prácticas incontroladas de banalización del ocio (botellón), que sólo coadyuvaban al deterioro generalizado del valor económico y de la imagen simbólica del Centro Histórico. 

    Para ello, sería necesario:

· Elaborar el Censo de Locales Comerciales para el análisis, diagnóstico y propuesta de regeneración productiva de los numerosos locales cerrados y en desuso.

· Incentivar convenios público-privados de apoyo al Urbanismo comercial, regulando y gestionando desde el sector público los procesos de cambio y regeneración cualitativa en las áreas peatonales-comerciales y las formas de ocupación, para evitar las privatizaciones del espacio colectivo por terrazas con mobiliario urbano heterogéneo. De lo contrario, el espacio peatonalizado dejaría de entenderse como reconquista ciudadana para convertirse por iniciativa y esfuerzo inversor público en lugar de renovación especulativa[126].

D) Recualificación ambiental

El Centro Histórico de Cáceres, Patrimonio Mundial, como ecosistema urbano privilegiado, precisaba de un Plan de Acondicionamiento Bioclimático de Áreas Peatonales y Espacios Libres, con definición de los indicadores básicos de sostenibilidad urbana (anillo verde, parques, jardines, tratamiento de residuos, calidad del agua, contaminación acústica…) para su recualificación ambiental. Serían objetivos de este proyecto: la mejora de la calidad de vida urbana; el incremento de la sostenibilidad ambiental; la amortiguación de los niveles acústicos contaminantes; el incremento de verde público; el cuidado de las pavimentaciones selectivas y respetuosas con el entorno; el rediseño del mobiliario urbano a partir de concursos públicos de ideas profesionales; la regulación y homologación de la publicidad comercial; el soterramiento general del cableado y de los tendidos aéreos en una “zanja única” y la ordenación del cromatismo de las fachadas, mediante la justificada carta de colores.

E) Reordenación circulatoria

Al objeto de procurar soluciones racionales a los graves problemas de congestión circulatoria, tráfico rodado, accesibilidad, movilidad, carga y descarga, peatonalización y aparcamientos se redactaría un Plan Integral de Tráfico, Aparcamientos y Peatonalización.


[125] El Director Urbanístico del Proyecto Intramuros deberá acreditar una titulación de Doctor o Licenciado en Geografía e Historia y perfil curricular de Geógrafo Urbanista, con experiencia mínima contrastada de diez años como redactor de documentos de planeamiento urbanístico, general y especial en Extremadura, y tener su domicilio fiscal en la ciudad de Cáceres.

[126] Campesino, Antonio-José. (1986): “La peatonalización ¿Reconquista ciudadana o renovación especulativa?”. OESTE. Revista de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, nº 2. COADEX, Badajoz, pp. 121-130.


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