sábado, 24 de enero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.2. Informe evaluador para ICOMOS sobre la ‘Ciudad Vieja’ de Cáceres, P. M. (2003)

En 1993, la Junta Directiva de ICOMOS-España aceptó mi solicitud de pertenencia, como miembro de número, al Comité Nacional Español de ICOMOS, mano derecha de la UNESCO para la Protección del Patrimonio Mundial, en cumplimiento de la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural y de sus Directrices de Aplicación. De 2004 a 2011 fui Vicepresidente y en 2015 abandoné voluntariamente ICOMOS por desacuerdos conceptuales de fondo y forma con la Directiva, que más adelante explicaré.

En cumplimiento de lo normado por la Convención del Patrimonio Mundial, los Bienes inscritos y sus gestores han de rendir cuentas periódicas sobre su estado de conservación. A la ‘Ciudad Vieja’ de Cáceres -desafortunada y nada técnica denominación de ICOMOS-, le correspondió su primera y demorada evaluación en 2003[77], junto al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y al Conjunto Arqueológico de Mérida, informes evaluadores que también tuve el encargo de dirigir y redactar, junto a muy competentes profesionales.

Fig. 16. Cáceres P. M. Informe evaluador para ICOMOS (2003).

Reseñamos como fortalezas

El mantenimiento en alto grado de los criterios de autenticidad e integridad del bien; el sobresaliente esfuerzo inversor público y privado en la rehabilitación y refuncionalización de edificios patrimoniales con declaración de BIC para usos universitarios, administrativos, culturales, museísticos, hoteleros y turísticos; la construcción de nuevos contenedores (Archivo Histórico Provincial); el desarrollo del Plan de Excelencia Turística (2001-2004) para posicionar a Cáceres en los circuitos turísticos nacionales e internacionales; las potencialidades de uso de las fachadas de los edificios singulares, plazas y espacios libres, como escenarios permanentes privilegiados para la oferta cultural; la consideración de Cáceres como Capital Cultural de Extremadura (1992), gracias a la aportación impagable de la Universidad; la operatividad de la Comisión de Seguimiento del Plan Especial para el control de proyectos en el ámbito del Conjunto Histórico, y el muy buen hacer de la Oficina del Área de Rehabilitación Integrada (ARI), regulada por Decreto 47/1997.

Argumentamos como debilidades

La declaración de P. M. sin la vigencia de Plan General de Ordenación Urbana (que definiese el modelo futuro de ciudad), ni de Plan Especial de Protección, que garantizase la planificación y gestión patrimonial del Bien; la carencia delimitadora de la obligada zona-tampón -nada higiénica calificación- circundante de amortiguamiento y respeto para la protección paisajística del perfil de horizonte, perspectivas y visuales -exigencia de la Convención (Sección 2:II)- en aquellas zonas en las que aún no se había destruido; el pésimo estado de mantenimiento de la muralla almohade (fundamento del Criterio (iii) de la declaración), que precisaba de un Plan Director de Restauración; la discutible gestión cultural de macro-eventos, como el Womad, festival étnico empeñado en superar el umbral de carga patrimonial de la Ciudad Histórica; la banalización del ocio por prácticas consentidas de ‘botellón’, que incumplían la Ley 2/2003, de 13 de marzo, de Convivencia y Ocio de Extremadura (DOE 35, de 02-03-2003) y vulneraban el derecho a la ciudad de los residentes y visitantes, y los conflictos de tráfico, accesibilidad y movilidad por carencias de aparcamientos disuasorios en periferia, en detrimento de la peatonalización, entendida como reconquista ciudadana[78].

Propusimos:

Adaptar el obsoleto (PEPRPACC’1990) a los nuevos criterios de la Ley 2/1999, de 29 de marzo, del Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, porque dicho documento, en demasiadas ocasiones incumplido, libre-interpretado y sistemáticamente modificado a capricho de proyectos de gobiernos municipales de distinta coloración política, había cumplido 13 años de vigencia y su normativa se encontraba desfasada, desajustada de la nueva legislación patrimonial autonómica e inoperante para satisfacer las demandas de una ciudad turística-cultural del Patrimonio Mundial, por lo que urgíamos desde la Comisión de Seguimiento su revisión inmediata.

Delimitar la zona circundante de amortiguamiento y respeto por las fachadas NE-E-SE (Ribera del Marco hasta la Sierra de la Mosca y frente de la Ronda del Puente Vadillo), únicas no tapiadas por el corsé constructivo; revisar y adecuar la normativa al tratamiento de los entornos naturales[79], para que las nuevas intervenciones armonizaran y no distorsionaran el Conjunto Monumental; mantener los espacios actuales no construidos, considerando fuera de ordenación todas aquellas edificaciones que, sin valor patrimonial, alterasen por su tipología, volúmenes, materiales y colores el perfil-silueta y la imagen de la Ciudad Histórica, y no permitir más construcciones en las laderas de la Montaña.

Hicimos constar:

E·n el cuestionario de ICOMOS (II.7.f: Acciones encomendadas), que al insertarse Cáceres en el contexto territorial y socio-económico deprimido de Extremadura, región europea de Objetivo 1, el esfuerzo técnico-administrativo municipal para gestionar, preservar, valorizar y difundir su Patrimonio Mundial sobrepasaba, con creces, la capacidad presupuestaria de la Corporación y requería de asistencia financiera nacional e internacional.

Concluimos:

Que Cáceres, Ciudad del Patrimonio Mundial[80], no podía mezclar la gestión específica de los planeamientos general y especial. Si su Corporación era incapaz de conseguir políticamente un Real Patronato, como los de Santiago y Toledo, al menos debería disponer de un Consorcio de la Ciudad Histórica y mantener operativos los muy eficaces instrumentos de la Comisión de Seguimiento del Plan Especial y del Área de Rehabilitación Integrada (ARI).

Que el grado de protección/deterioro de un centro histórico se juzgó siempre por la capacidad de gestión técnica-administrativa, voluntarismo y liderazgo político de la Corporación con apoyo de la Junta (léase la sinergia de Xerardo Estévez -socialista- / Manuel Fraga -Partido Popular-, ambos gallegos por encima de partidismos políticos, a favor del ambicioso Proyecto Compostela'93) en la compleja tarea de integración de políticas de preservación activa del patrimonio, rehabilitación física, reanimación social, revitalización funcional y recualificación ambiental. Asignatura pendiente en Cáceres, por cuanto las políticas rehabilitadoras elitistas, exclusivamente morfológicas, no habían propiciado la multifuncionalidad social y económica, razón por la cual la Ciudad Vieja de Cáceres se comportaba como un museo al aire libre de veneración a la piedra, desvitalizado por falta de sangre.

Que dichas carencias iban a hipotecar el reto inmediato de formulación del expediente de la candidatura de Cáceres a Capital Europea de la Cultura 2016.


[78] Campesino, Antonio-José. (1986): “La peatonalización ¿reconquista ciudadana o renovación especulativa?”. OESTE, Revista de Arquitectura y Urbanismo del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, nº 2. COADE, Badajoz, pp. 121-130.

[79] Alcón, Guillermo; Guerrero, Milagrosa; Velasco, Carmen. (1993): “Protección del entorno natural del centro histórico de Cáceres”. Actas del Congreso Internacional de Urbanismo y Conservación de Ciudades Patrimonio de la Humanidad. Asamblea de Extremadura y Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura. Mérida, pp. 419-423.

[80] Campesino, Antonio-José. (2006): “Cáceres”, en Comité Nacional Español de ICOMOS. Ciudades Históricas Iberoamericanas. Encuentro Científico Internacional (Madrid-Cuenca, 27 de septiembre a 1 de octubre de 2004). Publicación del Comité Nacional Español de ICOMOS, Subcomité Regional de Ciudades y Poblaciones Históricas del Área Iberoamericana (CIHIB). Monuments and Sites, XIV, Cuenca, pp. 312-343.

 


sábado, 17 de enero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4.1. Anteproyecto de Ordenación de la Plaza Mayor y finiquito del aparcamiento (2001)

En la Mesa Redonda sobre remodelación de la Plaza Mayor de Cáceres [74], celebrada en el Aula Miguel Hernández del Complejo Cultural San Francisco el (11-04-1997), se concluyó que la política de aparcamientos era parte indisoluble de un Plan Integral de Tráfico que permitiera vaciar de vehículos la Plaza Mayor y el Casco Intramuros, para lo cual la única solución alternativa era habilitar un aparcamiento en la Plaza del Obispo Galarza.

En 2001, el equipo de gobierno municipal, dirigido por el alcalde José María Saponi Mendo, se planteó la Ordenación Urbanística de la Plaza Mayor y de su entorno, pero con la voluntad aún recurrente de ubicar el controvertido aparcamiento subterráneo bajo ella, tras el último grito de proyecto municipal[75] de 2002 con pseudo-bandeja, palmitos exóticos, bolas herrerianas y muestrario completo de materiales y mobiliario urbano, ajenos al Conjunto Monumental.

 

Al concurso del “Anteproyecto de Ordenación, Diseño y Acondicionamiento de la Plaza Mayor de Cáceres y su entorno”, ajustado a los pliegos de prescripciones técnicas (31-04-2000) y de condiciones administrativas (15-05-20), presentamos -bajo el seudónimo de “La Pasera”-, el proyecto[76] en julio de 2001, firmado por el arquitecto José-Carlos Salcedo Hernández y yo mismo, del que sintetizaré nuestra propuesta metodológica sobre la Plaza Mayor.

 

Dábamos por hecho que “ordenación” era sinónimo de “poner orden” en los desequilibrios patrimoniales (morfológicos socio-residenciales, funcionales, circulatorios y ambientales) de la Plaza Mayor, derivados de las colisiones de usos contrapuestos, supeditando el diseño del proyecto (formal y constructivo) a la devolución de la multifuncionalidad perdida.

Fig. 14. Plaza Mayor. Alzado de su fachada oriental. Estado actual. Elaboración propia.

Fig. 15. Propuesta de ordenación. José Carlos Salcedo y Antonio-José Campesino (2001). © Elaboración propia.

Entendíamos la Plaza Mayor de Cáceres como plaza mediterránea, antesala del Casco Antiguo Patrimonio Mundial y bisagra histórica de conexión dentro-fuera, bajo los siguientes principios urbanísticos:


1. No admitíamos una plaza seca, desprovista de vegetación, agua y sombra, por constituir todos ellos elementos de respuesta ambiental mediterránea a los condicionantes climáticos de acusada continentalidad y oscilación térmica de Cáceres, superior a 40º.


2. Resultaba imprescindible regularizar los marcados desniveles topográficos de la superficie de la Plaza, que complicaban la conectividad, la movilidad y el carácter del espacio vivido.


3. Proponíamos la erradicación del impresentable garaje al aire libre y del aparcamiento subterráneo de la Plaza Mayor[76], sustituidos por el aparcamiento disuasorio de la Plaza del Obispo Galarza, sobre un solar municipal ubicado en el borde del perímetro noroccidental del Conjunto Histórico, lo que permitiría la peatonalización integral y la reconquista ciudadana del espacio público de mayor simbolismo y centralidad urbana.


4. Porque residir es la primordial función urbana, resultaba obligado devolver a la Plaza Mayor el uso habitacional, biológicamente agotado -en el Censo de 1996, constatábamos la existencia de 93 personas residentes, 46 hombres y 47 mujeres-, porque de él dependía la supervivencia de los demás usos. La Plaza Mayor debería de ser, sobre todo, el territorio de los ciudadanos cacereños, ágora de paseo, encuentro, relación, y de los futuros repobladores, para compartirlo después, como intercambio cultural, con los ciudadanos de Extremadura (Capital Cultural) y del mundo (Ciudad del Patrimonio Mundial).


5. El abandono del uso residencial, de forma espontánea o forzada por la presión de actividades económicas lucrativas, aprovechando el descenso del valor del suelo, había generado una hipertrofia del sector terciario, en modo alguno deseable para el obligado equilibrio entre usos, al tratarse en su mayoría de un monocultivo terciario no cualificado e insolvente, cuando no rozando lo precario, por la excesiva concentración y saturación de bares. Así lo constataba el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y las Matrículas de Contribución Industrial ubicadas bajo los portales de la Plaza Mayor: comercio minorista (comestibles, calzado, libros), hostelería (6 licencias de bares especiales; 6 licencias de otros bares) hospedaje en fondas y pensiones (2 licencias); artes gráficas, confección (1), residencia de estudiantes (1), servicios personales, peluquerías (2), farmacia (1)...


6. La Plaza Mayor de Cáceres ya no podía seguir siendo un espacio de feria y mercadillo medieval y escombrera de fines de semana por gentileza del “botellón” y de las prácticas antisociales consentidas, cuyos impactos ambientales estaban afectando al erario público (sobrecostos diarios de 6.000 € por recogida de basuras), al abandono del uso residencial, a las tensiones con el uso hotelero, a la pérdida de valor de los inmuebles, al desvío de inversiones a zonas urbanas ‘civilizadas’ y al derecho a la ciudad de Henri Lefebvre (1967).


7. El antaño espacio urbano de mayor valor simbólico multifuncional, que contuvo vida universitaria entre 1975 y 1995, como epicentro de la ‘movida’ cacereña y del Womad, se encontraba en 2001 poblacionalmente desmantelado por carencia de viviendas rehabilitadas, un comercio decimonónico decadente, actividades afectadas por la banalización del ocio y el destierro de los universitarios al campus periférico desde 1995.

El jurado desestimó los cinco proyectos presentados, dejando el concurso desierto “por falta de ideas…”, ya que ninguno de los proyectos contemplaba perforar la Plaza Mayor para introducir el aparcamiento subterráneo Lo único positivo fue el finiquito del aparcamiento en la Plaza Mayor. 

Seguiremos con el tema más adelante, porque la Plaza Mayor de Cáceres continúa siendo hoy un telar para tejer y destejer a capricho político-electoral. 



[74] Campesino, Antonio-José. (1997): El Proyecto de Aparcamiento Subterráneo en la Plaza Mayor. Mesa Redonda. Aula Miguel Hernández, Complejo Cultural San Francisco, Cáceres (11 de abril).

[75] Barca, Antonio Alfredo. (2004): “Remodelación. La Plaza Mayor de Cáceres”. Diseño de la Ciudad, nº 42, febrero. Promotora de Ferias y Ediciones Profesionales, Madrid, pp. 49-60.

[76] Salcedo, José-Carlos. (2001): Proyectos e investigación: http://www.uexgica.blogspot,com Vitruvio Arquitectura. Cáceres.


domingo, 11 de enero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIUENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


4. EL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN URBANA DE CÁCERES, 1998-2009.

La última aprobación del suelo urbanizable del PGOU’1979 se produjo el (11-12-1985). Tan sólo 19 días después, por acuerdo de Pleno Municipal de (30-12-1985), convalidado el (02-03-1988) ante la DGOTU de la Junta de Extremadura, se encargó la revisión del PGOU a los arquitectos Guillermo Alcón Olivera y Miguel Madera Donoso[66], que reunieron un competente equipo endógeno[67] para procurar solución a los enormes problemas urbanísticos y territoriales acumulados en Cáceres durante la larga década de obsolescencia de planeamiento, durante la cual la ciudad de 83.000 habitantes se produjo en frentes dispersos y contrapuestos de crecimiento periférico a saltos[68], con grandes vacíos intersticiales por agentes inmobiliarios variopintos e incapacidad municipal de control del régimen del suelo[69]


En 1991 Cáceres se asentaba sobre 994.224 m2 de superficie ocupada por usos urbanos, en la que una población de hecho de 83.000 habitantes habitaba 27.750 viviendas en el casco urbano, con una oferta de 9.657 nuevas viviendas contenidas en los Planes Parciales en desarrollo, a las que se incorporaban 3.232 alojamientos en el Suelo Urbanizable Programado.


Años

Super. ha

%

Habitantes

%

Viviendas

%

1961

409,0

100

48.005

100,0

11.210

100

1975

623,7

152,5

58.844

122,6

18.402

164,2

1991

994,2

243,1

74.589

155,4

27.750

247,5

Tabla 1. Indicadores del planeamiento urbanístico cacereño.

Como se desprende de la Tabla 1, en las tres décadas que median entre 1961 y 1991 la ciudad planeada de Cáceres creció superficialmente un (143 %), mientras la población lo hizo en 55,4 % y el parque de viviendas en (147,5 %). Se triplicaron los parámetros de superficie urbanizada y viviendas construidas, para una población que únicamente duplicó sus efectivos.


Años

Super. ha

%

Habitantes

%

Viviendas

%

1975

92,5

14,8

16.951

31,8

5.046

34,0

1991

99,3

10,0

7.000

9,4

2.607

9,4

Tabla 2. Indicadores del Conjunto Histórico cacereño. 
Fuente: Planes Generales. Ayuntamiento de Cáceres. Elaboración propia.

En el Conjunto Histórico (Tabla 2) los comportamientos de 1975 a 1991 fueron los siguientes: creció la superficie por los reajustes del perímetro en 1982, pero descendió el porcentaje en relación al incremento superficial de la ciudad, de modo que en 1991 el perímetro del C. H. era el (10 %) del total urbano. La drástica reducción de residentes en el C. H. significó el (9,4 %) de la población urbana, al igual que el porcentaje de viviendas (9,4 %) en relación al parque inmobiliario de la ciudad.

Como Diagnóstico de la situación urbanística referida a la relación Centro Histórico-Ciudad los redactores constataron problemas de integración del Centro Histórico en la estructura general (accesibilidad, aparcamientos, solapamiento de vías urbanas e interurbanas, sobrecarga de tráfico, movilidad...).

El Avance se presentó a exposición pública en los meses de abril y mayo de 1991[69]

          
Fig. 13. PGOU'1981. Avance. Ordenación General.

Las propuestas del PGOU’1998, contenidas en el Avance fueron las siguientes:


-  Sistemas Generales: dar solución al colapso de la red viaria por el tráfico de paso, mediante las rondas Oeste (N-630) y Norte (N-521); incrementar el estándar de los espacios verdes de uso público (de los 5,1 existentes a los 13,8 m2/hab. previstos); respecto al marco territorial inmediato, defender los entornos paisajísticos, huertas y horizontes de las vaguadas del Marco y Aguas Vivas por formar parte de la riqueza patrimonial de la ciudad, cuya defensa encomendaba a un Plan Especial de Protección, mientras que para el amplio territorio mediato proponía introducir nuevas calificaciones de suelo no urbanizable (de protección genérica en Dehesa, Riberos y Llanos; de protección específica, y de protección compatibilizada).


-  Conjunto Histórico. Articulación de las propuestas normativas del PEPRPACC (aparcamientos disuasorios, tráfico, accesibilidad, movilidad y peatonalización) con las del PGOU, al objeto del necesario ensamblaje entre ordenaciones urbanística y patrimonial.

-  Áreas de crecimiento. Definía 13 Áreas de Actuación (ÁU) en suelo urbano. En suelo residencial preveía un dimensionamiento del Suelo Urbanizable Programado (SURP) para 3.323 viviendas, contenido dentro de la ronda interior; en suelo industrial reforzaba la ampliación de las áreas existentes y planteaba alternativas de ubicación del Parque Tecnológico I+D en las inmediaciones del Campus Universitario, dentro de la variante norte.

Pero su Aprobación Inicial se demoró hasta 9/02/1995 (DOE 06/04/1995)[70] por efecto de los cambios normativos estatales de 1990-1992. La aprobación del Texto Refundido de la Ley del Suelo, de 26 de junio de 1992, obligó a la Dirección General de Política Territorial y Urbanismo, en colaboración con las Comunidades Autónomas, a la actualización del inventario de planeamiento[71]

Conforme al mandato legal, las capitales de provincia y municipios mayores de 25.000 habitantes habían de disponer necesariamente de planeamiento general adaptado a la citada Ley, con anterioridad al 17 de agosto de 1993, misión imposible para la mayoría de los centros urbanos, incluidos los extremeños. Este marco normativo estatal se complementó mediante el Decreto 115/1993, de 13 de octubre, de la Junta de Extremadura, que otorgó un plazo máximo de 5 años para adaptar los Planes Generales al Texto Refundido en los municipios de Cáceres, Badajoz y Mérida, o en cualquier caso, como el que nos ocupa, si se procede a su Revisión.

La Aprobación Definitiva encontró obstáculos por las deficiencias técnicas de la red arterial (Orden 30-05-1997 de la Consejería de Medio Ambiente, Urbanismo y Turismo. Tras ajustes y reajustes, obtuvo la A.D. de la Consejería el (28-10-1998) -diez años después del inicio de su redacción- entrando en vigor el (09-03-1999)[72].

Tan sólo un lustro después de la aprobación del PGOU’1998, éste quedaba obsoleto, tanto por haberse ejecutado la práctica totalidad del suelo urbanizable previsto, cuánto por la obligatoriedad de adecuarse normativamente a las reformas legales sobrevenidas, la estatal Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones, con su Real Decreto 4/2000, y la autonómica Ley 15/2001, de 14 de diciembre, del Suelo y Ordenación Territorial de Extremadura.



[66] Alcón, Guillermo y Madera, Miguel (Dirs.) et al. (1991): Cáceres. Plan General de Ordenación Urbana. Avance. Servicio de Urbanismo del Ayuntamiento. Oficina Técnica de Revisión del PGOU. Cáceres.

[67] En la redacción del PGOU’1998 tuvimos ocasión de participar, como Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio, las Áreas de Conocimiento de Geografía Física, a cargo de la profesora Dionisia Gómez Amelia y su equipo, y mi cátedra de Análisis Urbano y Regional, con dos geógrafas muy cualificadas: Milagrosa Guerrero Sánchez y Carmen Velasco Bernardo, que luego destacarían en los Servicios Técnicos de la Diputación Provincial de Cáceres y en la Dirección General de Urbanismo y Ordenación del Territorio de la Junta de Extremadura, respectivamente. Mi reconocimiento a su capacidad de trabajo.

[68] Niso, Damián Jesús. (1991): La Barriada de Llopis Ivorra (Cáceres): vivienda social de promoción asociativa. Caja de Extremadura, Cáceres, 159 p.

[70] Ayuntamiento de Cáceres. (1995): Plan General de Ordenación Urbana. Memoria Informativa. Oficina Técnica de Revisión del PGOU, Ayuntamiento, Cáceres.

[71] Ministerio de Obras Públicas y Trasporte. (1993)Documento de Análisis 4/93. Planeamiento urbanístico vigente 31.XII.1992. Síntesis. Dirección General de Política Territorial y Urbanismo, Madrid.

Ministerio de Obras Públicas y Trasporte. (1994). Planeamiento Urbanístico vigente en los Municipios Españoles. Informe nº. 2. Segundo Semestre 1993. Dirección General de Política Territorial y Urbanismo, Madrid.

[72] Sánchez, Carlos. (2021): El desarrollo urbano de Cáceres a través de su planeamiento (1961-2018). Tesis doctoral. Programa de Doctorado Desarrollo territorial Sostenible. Universidad de Extremadura, Cáceres, pp. 175 y ss. (Inédita).

 

 


jueves, 8 de enero de 2026

 LA CIUDAD DE CÁCERES: EXPERIENCIAS PROFESIONALES VIVIDAS (1975-2025)


3.12. La especulación legalizada de Aznar (continuación)

Estrategias urbanas insostenibles:


- Centros Históricos museificados-tematizados-macdonalizados, de cartón-piedra, desvitalizados, con operaciones duras de renovación interna, asociadas a los aparcamientos subterráneos.

-  Contradicciones flagrantes: renovación frente a protección; dispersión (modelo americano) frente a concentración (modelo europeo); especialización funcional frente a multifuncionalidad, y segregación frente a integración.

- Fracaso de la rehabilitación integrada y del planeamiento especial de protección.

-  Procesos paralelos de gentrificación y guettificación. Polarización, apartheid social, tensiones (de clase, interétnicas, racistas, xenófobas…) y criminalización de la miseria inmigrante.

- Pérdida progresiva de patrimonio urbano edificado y de espacios libres comunes.

-   Desaparición progresiva del espacio público de encuentro y relación, alterado, consumido y privatizado (zonas peatonales mercantilizadas por terrazas).

-   Descontrol municipal del “derecho a la ciudad de todos” por prácticas lúdicas antisociales, (botellones consentidos) que generan la huida de residentes y de negocios con pérdida de la centralidad.

-  Arquitecturas icónicas, asociadas a la nueva imagen de marca de la ciudad innovadora de la globalización (Fig.10). España se convirtió en la meca del star-system arquitectónico mundial con honorarios de vértigo.


Fig. 10. Museo Guggenheim-Bilbao, de Frank Owen Godlberg (Gehry) (1997).

-  En las Ciudades Patrimonio Mundial, proliferan las estrategias de encargo de proyectos de nuevas arquitecturas a profesionales de pedigrí, para frenar la contestación profesional y santificar las intervenciones ilegales e infumables.

- Urbanizaciones cerradas por miedo, inseguridad, agresividad y violencia terrorista. Justificación de la hiper-vigilancia o de la inhibición absoluta, recortes de las libertades ciudadanas y de los derechos civiles y políticos, sin respuesta social alguna.


Vivienda: ¿Derecho o penitencia?


- La vivienda osciló de derecho constitucional a cadena perpetua, por mercantilización y transformación de bien de uso por bien de cambio especulativo.

-    Despilfarro inmobiliario sin cuento: miles de viviendas en construcción frente a miles de viviendas cerradas y vacías. España, el país europeo con mayor número de viviendas por mil habitantes. Líder en segundas residencias y en viviendas vacías. Millares de las construidas no fueron habitadas, porque durante la burbuja se revalorizaban cerradas. Una vivienda pasaba en un día por las manos de tres propietarios sin control de Hacienda.

- Crecimiento inmobiliario, totalmente desconectado del crecimiento demográfico.

-  Cuanta más vivienda puesta en el mercado, más precariedad y peor alojamiento. Demandas de inmigrantes (4 millones).

- Trasvase descontrolado de capitales desde el medio rural para la adquisición de vivienda urbana.

-  Esfuerzo familiar más alto para el acceso a la vivienda: 7,5 años de renta familiar íntegra para adquirirla en propiedad o el 40 % del sueldo durante 20 años.

-    Precios abusivos inaccesibles para jóvenes y menos jóvenes.

-  Los nuevos burgueses del “ladrillo” (Gil en Marbella, el pocero de Seseña…) (Fig. 11) fueron consentidos y jaleados por la economía de mercado y por la Bolsa desatada.


Fig. 11. Seseña (Toledo). Promoción inmobiliaria masiva.

- Tensiones sociales (Hijos de Don Quijote) y movimientos okupa, como ‘antisistemas’ frente al ‘sistema’ que no daba solución al problema existencial y prioritario de acceso a una vivienda digna.

-   Culto a la vivienda en propiedad, con un mercado español de alquiler reducido a la mínima expresión (11 %) frente al (32 %) de la Unión Europea.

-   Legislación que permitía desgravar varias viviendas en propiedad (Ley Boyer), favoreciendo los circuitos especulativos.

-  Nulos patrimonios públicos municipales y autonómicos de viviendas en alquiler.

Fig. 12. Precios provinciales de la vivienda en España (2003).